Historia, navegaciones y vivencias del Buque Escuela Galatea


Nuestro primer contacto con el Galatea, en un día lluvioso, plomizo y triste, fue desolador. Del velero solo se distinguía su arboladura, ya que toda la obra muerta de su blanco casco estaba oculta detrás del grisáceo muelle de hormigón cuya superficie coincidía en altura con la borda del bricbarca, consecuencia de la fuerte bajamar que casi lo ocultaba a nuestra vista.

La plancha de acceso a la nave estaba horizontal con respecto a la superficie del espigón, por lo que no costó esfuerzo alguno adentrarnos en su cubierta de madera, cuyo embreado de color negro que recubría el calafateo, separaba levemente las tablas de cedro que conformaban su abarrotada cubierta llena de adujas, cabilleros, motones, cáncamos, y un sinfín de accesorios y cabuyería, desconocidos hasta entonces para nosotros, y que con el paso del tiempo serían tan usuales en nuestra nueva vida.
El buque nos parecía tan sombrío como el entorno de la Ría ferrolana, cuya superficie del agua sólo mostraba el chispear incesante de minúsculas gotas de agua que en su lloro dejaba caer el cielo.
En esos instantes recordados una y cien veces en mi cabeza, el silencio fue roto por el penetrante y agudo sonido del silbato del contramaestre de guardia, que acompañado con un reducido grupo de la guardia militar, procedían al arriado de la bandera.

Con esta pequeña introducción os invito a todos a pasar la plancha del buque y a pisar su cubierta. Recomendamos visitar las páginas de este blog y sobre todo a hacer una pausa para leer minuciosamente los comentarios. Son la memoria escrita de nuestro velero.
Aquellos jóvenes muchachos que navegaron a bordo, ahora al pasar de los años y en cada comentario, narran de primera mano la vida a bordo, los viajes, las estancias en puerto, las anécdotas, los temporales, las maniobras y un sin fín de hechos que configuraron sus años en el Buque Escuela Galatea. Gracias a ellos, este blog es una realidad, es un espacio que está rescatando la vida del buque y de aquellas dotaciones de nuestra Armada Española.
Este blog, que es la continuación de las primeras páginas web que realizamos allá por el año 2009 cuando nada se hablaba del Galatea, os desea una agradable estancia a bordo, esperando que en vuestro navegar halléis una feliz y entrañable navegación.


El Galatea  desde Glasgow y los fundadores y propietarios de esta página web, José Castrillón Mesa, Miguel Gómez Ruiz, Alberto Vera Meizoso y Arminio Sánchez Mora, os agradecen vuestro interés y sensibilidad. Desde hace ya bastante tiempo se han unido  a esta dotación, Gerardo Ureña Massa y Manuel Carrasco Rubio, que con su inestimable labor, hacen que junto con vuestra colaboración, sigamos rescatando la vida del Buque Escuela Galatea. 







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Por lo tanto, los varios miles de ellos que ya se han escrito, están celosamente guardados y se van añadiendo poco a poco al blog titulado "El Galatea y sus comentarios" donde los más recientes que se van escribiendo, se van actualizando casi a diario, por lo que  se pueden ver publicados en ese espacio. Están archivados por años y meses, como por ejemplo: Comentarios del  Galatea 2013 V, ó Comentarios del  Galatea 2014 II.
Líneas abajo se ha abierto una entrada nueva donde se irá colocando una síntesis de los últimos comentarios y las novedades que vayan surgiendo en este blog.Se irá renovando cada semana o quince dias dependiendo del contenido. Su título es: Ultimas noticias del Galatea.
El grupo de Facebook, "Buque Escuela de Maniobra Galatea" y la página también de Facebook "El Velero Galatea" también tienen acceso directo a la caja de comentarios de este blog. 

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EL GALATEA NAVEGA DE NUEVO


133 comentarios:

Jose Antonio Machota dijo...

Hola soy José Antonio Machota, en estos momentos estoy con mi nieta probando de alguna forma si puedo pasar comentarios, la verdad es que tengo fallos en comunicarme, ayer me llamó por teléfono Miguel Gómez y me dijo que últimamente no entraba en comentarios y le dije que hoy domingo vería a mi nieta para ver si lo solucionábamos.
En estos momentos no dispongo de mucho tiempo para dirigirme a todos vosotros por lo que voy a ser breve y en otro momento me explayaré más. Por lo que pasó a saludaros muy afectuosamente y contestaron en la próxima como deseo hacer.

Angel Monge dijo...

Ya sé lo que pasa, que no hay viento y claro el barco no se mueve, pues si no se mueve hay que soplar o poner los motores en marcha , pero parados no vamos a navegar, venga hombre, yo tengo cosas que decir , primero a mi comandante , aquí como siempre digo haces mucha falta , ya lo ves nadie quiere baldear, limpiar, cambiar unas bombillas , luego pasa lo que pasa , que vienen arrestos tontos , como los de las bombillas de Arminio, que vaya paquete más tonto te metieron , pero también es verdad que eso en aquellos años le podía pasar a cualquiera, más castigos tuve yo con Don Antonio , que algunos me los callo por vergüenza. Venga lo primero es que he hablado por teléfono con José Antonio Machota, nos ha hecho a los dos mucha ilusión, naturalmente quien ha propiciado esa conversación ha sido Miguel como no, el tema es que tiene dificultades para poder publicar, me ha dicho que vendrá su nieta y que lo volverá a intentar, yo me he puesto a su disposición, y con lo que buenamente pueda intentare guiarlo hasta que pueda publicar.

Tengo que decir que es una persona increíble, con una gran vitalidad, me estuvo explicando un poco sus andanzas por esta vida y sus diferentes oficios pero es todo amabilidad, y creo que tenemos un gran compañero, claro el siempre hace referencia a su memoria , es verdad que han pasado muchos años y el teme no poder recordar, aquí no se fuerza a nadie yo se lo dije, cuando venga nuestro comandante con escritos alternos ya verás como recordaras , ahora lo más importante es que pueda acceder a estas páginas , porque sino mal vamos . De verdad tiene una voz que parece un chaval de treinta años , pero claro algún problema de salud hay, yo le dije que tranquilo que para estropeado estoy yo , y cada vez más , ya se lo digo a Miguel por teléfono , estoy pasando una época muy mala de salud, pero la verdad es que me importa muy poco, yo solo tengo puesta la vista en la proa y nada más , para lo otro os tengo a mis amigos y El Galatea que jamás dejara de navegar , eso lo tengo muy claro.

Además ayer fue un día redondo, porque se me ocurrió llamar a Alberto, tenía un presentimiento y es que lo iba a encontrar, y así fue, yo estaba como un niño con zapatos nuevos al oír la voz de mi amigo, de nuestro querido Alberto, estuvimos hablando un rato , de nuestras cosas, de nuestras vidas es un tío genial , bueno la verdad es que en El Galatea solo hay gente buena , la mala pasada esta , hemos quedado para vernos , se lo dije en cuanto pueda me voy a pasar una semana a Galicia con él , así podremos hablar largo y tendido de muchas cosas, no hay nada más bonito en este mundo que la amistad, eso no se paga con dinero, tener amigos de verdad es lo mejor que hay, y nombro a Alberto como os puedo nombrar a cualquiera de vosotros , por ejemplo Manuel al que José Antonio le tiene también mucho afecto lo que pasa que en Sevilla viven un poco lejos , pero eso no es ningún inconveniente .

Pues volviendo a Alberto claro que salió El Galatea y muchas cosas más. Nuestras vidas que tienen bastante parecido, en algunas cosas, en otras no, pero creo que pasar unos días juntos no irá muy bien a los dos, eso sí cuando venga el buen tiempo, Galicia es muy hermosa , pero como todos hemos estado allí sabemos que los inviernos son como son, ósea Gallegos , y con eso queda todo dicho , nos despedimos y me dijo amigo te quiero mucho, eso me llego un poco al alma y me dejo un poco tocado, ya he dicho muchas veces que soy sensible pero creo que eso es una cualidad, no un defecto. Hoy no he hablado de Don Antonio, ni de el cabo largo, pero creo que el escrito vale la pena es mi humilde opinión. No sabéis lo orgulloso que estoy de haber pertenecido a ese ilustre y amado barco, que algo tendrá que ha sido capaz de reunir a un puñado de hombres, para que además disfruten de su amistad, un abrazo y hasta la próxima

Arminio dijo...

Me alegra mucho las cercanías para con la gente asidua del Galatea, y que voy a decir que recordar esas cosas mirando a los ojos a nuestro interlocutor, es muy conmovedora, y más con Alberto, en la Galicia donde empezamos nuestra vida en la Armada.
No te preocupes Angel que aunque en silencio el Galatea sigue navegando y como muestra el documental NODO, donde se puede ver al Galatea. Está en la página de novedades nada más abrir el blog, desde allí solo hay que picar en los enlaces que están es rosa, y ya está a viajar en el tiempo.
Un saludo a todos y sigo buscando.

Miguel Gómez dijo...

A mis adorables amigos Galateanos, así como a los que tienen a bien seguirnos; que disfrutéis del día, que los vientos sean los adecuados para una buena singladura que nos haga perdernos muchas millas adentro.

Voy a intentar insertar unas vivencias que todos los que navegamos en aquel legendario velero, sin duda recordarán, se trata de las repetidas revistas de higiene, las hacían por brigadas, al haber cuatro brigadas conviviendo a bordo está claro que la pasaban cada semana una vez, dichas revistas sólo eran por si alguno tenía parásitos en las zonas bajas, las vulgares (ladillas).

Ya es más que sabido que el aseo personal brillaba por su ausencia, puesto que el agua dulce estaba fuertemente racionada para todos, pero sobre todo para la vil canalla de proa, a veces estábamos sin asearnos más de un mes, solo se usaba para las comidas, hasta para beber había restricciones. Cuando navegábamos por los trópicos y debido al mucho calor, se hacían colas en los bebederos ( pequeño grifo tipo fuente llamado baca) que solo había uno, a bordo y estaba ubicado en la banda de estribor junto a la escotilla del sollado de popa. En esas colas para mantener el orden ponían a un cabo primera, lo cierto que cuando ya habías bebido te apetecía volver a ponerte en cola para repetir, pero para eso estaba el ya mencionado cabo primera para evitarlo. Estaba fuertemente castigado la repetición de beber agua, en esos días y por esas zonas tan templadas, yo diría abrasivas.

Para refrescar a la marinería se instalaba en la banda de babor a continuación del castillo un tubo de hierro con agujeros tipo ducha, llamado BELARMINA, que accionando una bomba cogía agua del mar y salía a presión, ese era nuestro momento, pero también eso tenía un horario. Cuando mejor lo pasábamos era cuando había alguna tormenta tropical, aunque fuese nocturna, salíamos todos a cubierta a ducharnos con agua dulce y jabón. Cuando ya quedaba un día para llegar a puerto, y el agua ya era sobrante entonces nos dejaba asearnos.

A todos los componentes de este blog nos tocó, en lo más profundo de nuestro ser, el fallecimiento de nuestro recordado Gerardo, en mi caso le conocía personalmente y fue muy duro el golpe recibido, puede que ya esté acostumbrado a este tipo de pérdidas lo he superado, de forma normal sin dejar de recordarlo constantemente, a Castrillon he notado que le está costando mas volver a la normalidad, cada vez que hablamos parece como si se hubiese llevado parte de su alma, no es que sea nada malo recordar a un gran compañero, pero quiero darle ánimo porque la vida sigue y las pérdidas se superan aunque sean irreparables, por lo que ÁNIMO CASTRILLON que la vida continúa.
Ahora andas por otros derroteros lejanos al mar, pero disfrutando de tu descendientes más cercanos, no sé si tienes medios para hacer algún comentario, pero sería interesante que te pusieras mano a la obra e hicieras recordar a José A. Machota alguna anécdota de cuando estuvisteis navegando juntos, …que te parece? Recuérdale lo de las bocas de los tiburones pescados y secas colocadas en los penoles de las vergas como trofeos y otras muchas más.

A José A. Machota, lamento que tengas algún tipo de problemas para publicar en este blog, sigue persistiendo que seguro que lo conseguirás enseguida, espero que este comentario te traiga algunos recuerdos, que sin duda estas y otras muchas vivencias te son muy familiares, no te desanimes que aquí estamos todos para echarte una mano si fuese necesario.
Con mis mejores deseos, saludos a los visitantes y abrazos para los componentes.
Paz y Bien.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy Antonio Machota, estoy con mi nieta intentando a ver si podemos poner un pequeño comentario.
Como siempre saludaros a todos y decir que Ángel y yo tuvimos una pequeña charla por teléfono, es un tío estupendo, como bien dice él, somos los galateanos. Ha llegado a mis oídos que anda un poco malucho yo deseo de todo corazón que se mejore, precisamente hoy me han hecho una colonoscopía, la cual ha dado negativo en cuento a enfermedades complicadas, pero si mis molestias de vientre se deben a divertículos en colon, la verdad es que he tenido dos días de preparación para dicha prueba.

Hoy no estoy muy en forma para explayarme más en comentarios, pues quiero probar de una vez si se anuncian, espero que si y contaros en lo sucesivo cosas más interesantes. Abrazos.

Jose Antonio Machota dijo...

Hola soy de nuevo Antonio Machota, creo que podré poner este comentario.
En primer lugar felicitar al veterano Castrillon, desearle un feliz cumpleaños y decirle que me encantaría hablar personalmente con él, pues creo haber navegado con él aunque poco tiempo.
Hay una pregunta que quiero preguntaros, es la siguiente, si era cierto que en la comida nos daban bromuro para evitar la fogosidad de apetito sexual, yo nunca le di mucho crédito, pero era muy comentado,? Qué opináis.?.bueno sea verdad o mentira no tiene importancia pues éramos muy jóvenes y nuestra potencia era tal que ya quisiéramos tener ahora un diez por ciento, bueno este tema es mejor olvidarlo pero siempre fue comentado.

Otra cosa que os preguntas es que somos pocos en los comentarios y cuanto me gustaría que se unieran a nosotros más compañeros de tantos como estuvieron en nuestro querido Galatea, pues no importa que no hayan navegado pues pueden aportar experiencias, todas serán interesantes y nos harán felices y recordar a todos sobretodo a mi que he perdido bastante retentiva. Yo actualmente estoy bien de salud pero con algunas cositas como la memoria y hace tres días me he hecho una colonoscopia y tengo bastantes diverticulos que según las comidas tengo desarreglos intestinales, por lo demás cumplo 78 años en Agosto y no me puedo quejar, pero desde luego me cuido bastante tanto en las comidas como en el alcohol, hago algo de ejercicio. Bueno no quiero dar una dialectal pesada de mi persona y paso ha saludaros con un fuerte abrazo.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Pues la verdad, es que yo siempre escuché lo del bromuro, pero ni lo vi, ni nunca sentí sus efectos.
Bueno, de hecho yo lo tomo voluntario para aminorar potencia... ¡Mas quisiera yo!. Pero de ilusión también se vive. Saludos a todos.

Arminio dijo...

Un saludo a todos y también a los comentaristas que por esas épocas estaban a la que salta como casi todos nosotros. A mi en varias ocasiones me pasaron cosas con algunas damas, que por inocente y demasiado joven no me enteré de nada. Y claro me quedé con un palmo de narices.
Una vez estando de guardia en el puerto de Almería, una joven subió por la pasarela y me preguntó si le podía enseñar el barco. Antes me saludó dándome la mano y al contactar ambas palmas me introdujo su dedo medio, entre la palma de su mano y la mía haciendo dos o tres movimientos rítmico de sacar y meter. Yo, inocente de mi, que no sabía nada de nada, le dije al oficial de guardia que una joven me había pedido permiso para que le enseñara el barco y también le comenté que me había dado la mano, haciendo el gesto que antes había comentado. Ante esto me mandó el oficial que le diera la mano e hiciera el gesto que me había hecho la dama. Se lo hice y me dijo, vale que visite el barco, pero se lo enseño yo. Y así fue se lo enseñó y tardó mucho en verlo….

En cuanto al bromuro y si los que nos leen son jóvenes probablemente no llegaran a conocer el servicio militar obligatorio, más conocido como “mili”. Entre los que tuvieron que servir en filas, se creía que en los cuarteles a los reclutas se les echaba bromuro en la comida con la oculta intención de someter su libido y cercenar de raíz comportamientos poco castrenses, poco masculinos, como erecciones inapropiadas en las duchas.
Evidentemente, se trataba de una leyenda urbana y, como suele ser habitual, no se circunscribía a la Fuerzas Armadas españolas sino que era común en otras latitudes, por ejemplo, entre los sicalípticos soldados británicos.
Pero, ¿para qué sirve el bromuro, exactamente? Se trata de un sedante que, en efecto, modera la libido pero como efecto secundario. Según cuenta Mark Wareing, un lector de News Scientist, en el divertidísimo libro “¿Hay algo que coma avispas?”
“En el siglo XIX se utilizaban profusamente las sales de bromuro como sedante para tratarlo todo, desde la epilepsia al insomnio. Se decía que las sales de bromuro “hacen disminuir la excitabilidad del cerebro”. La dosis normal era de entre 5 y 30 gramos, que se tomaban varias veces al día. No era raro que se halagase a los niños de las clases altas con el regalo de un salero personal para utilizarlo en las comidas. Se les dejaba creer que esto era un indicio de su importancia creciente dentro del grupo familiar. La sal estaba en realidad mezclada con bromuro para que el niño se portase mejor“.
Saludos a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Gracias Arminio, por la aclaración.
Ya lo decía yo: Aquello no era cierto, o el que echaban en el CIM, Galatea, Etan y luego los buques de guerra, ya estaba caducado, pues nunca noté ningún efecto de "decaimiento".
Saludos.

Miguel Carranza dijo...

Hola a todos hace tiempo que no entro en el foro queridos compañeros, y hoy me decido a comentar lo referente al bromuro. Creo que efectivamente lo ponían en la comida y creo que se eliminaba por la orina. Yo también viví un huracán fuerza 5 llamado Camille en el año 70 en el caribe, navegando desde Miami a Puerto Rico, el barco se llamaba Cabo Izarra. Un saludo a todos.

Jose Antonio Machota dijo...

Hola compañeros soy Antonio Machota, saludos para todos me alegra mucho poder entrar de nuevo en el blog. Por lo que veo no todos han opinado lo mismo en lo del bromuro, de todas formas ya indiqué en mi escrito que era mejor olvidarlo, si era cierto mucho mal no nos ocasionaba.

Quisiera comentar si hay alguna relación de nuestro blog con los compañeros del Juan Sebastián Elcano ,siempre admiré dicho buque pues en honor a la verdad es una joya de nuestra Marina, últimamente han manchado su historia con el problema de la droga, parece mentira que haya personas que procedan de esa forma por ambición sin escrúpulo, haciendo daño a nuestra dignidad. Por otro lado hacer negocios en New York, pues allí las mismas mafias los delatan.
Nosotros en el Galatea nunca pensamos proceder de esa manera, o más que pasábamos era un cartón o dos de tabaco rubio para nuestro consumo y todo quedaba en eso.

También quiero recordar los saludos a la voz a la llegada y salida de los puertos, era una estampa maravillosa, y la banda tocando la música, estas cosas no se me borran de la memoria, éramos tan jóvenes, que el público que nos esperaban y nos despedían en esos muelles, nos felicitaban el impulso para subir por la tabla de jarcia y pasar a las vergas y hacer el saludo con los brazos en cruz.
Una cosa que os quiero preguntar es porque los flechastes al llegar a la cofa eran metálicos, de todas formas era arriesgado pasarlos pues había que situar la espalda casi boca abajo. Bueno saludos a todos espero comunicarme pronto.

Arminio dijo...

En cuanto al bromuro, puede que sea leyenda urbana, pues a pesar de interesarme por el tema, ningún cocinero o ayudante de cocina, nos confirmó que echaban bromuro en las comidas, por eso creo que es probable que esto no se hiciese.
En cuanto a la cofa, a mi me llamó la atención al subir por primera vez a los palos en el Galatea, que o se entrara por la boca de lobo, si no que había que hacer lo que dices, entrar por fuera obligando a estar casi de espaldas a cubierta para acceder a la referida cofa. Por eso este tramo estaba reforzado y hecho con cable en vez de cabos.
Pues en ese punto y como ya traía de memoria toda la nomenclatura del buque aprendida, antes de entrar en la Marina ( mi padre estudió Naútica y fue marino mercante ) por eso me sabía al dedillo muchas cosas de las que me enseñaban en el Galatea.

Bueno, pues no se me ocurrió nada más que en una guardia y mientras Don Robustiano Alvarez estaba en la Escala Real pescando calamares, le pregunté el motivo de que estuviese inutilizada la entrada por la boca de lobo a la cofa, y razonablemente me dijo que se hizo así, para evitar el embudo que sería la entrada por la boca de lobo para seguir subiendo a los palos, de esta manera podían subir a la vez más de uno y el agujero de la cofa no sería impedimento para que los demás subiesen si alguno, por el motivo que fuese, se quedase en dicha boca e impidiese que el resto entrase por allí para seguir trepando.

La contestación era lógica y me quedó clara. Al igual que el motivo por el que nos obligaban a subir con un obenque entre las piernas y los pies apoyados en ambos flechastes a izquierda y derecha del obenque y las manos nunca enganchadas a los flechastes, si no al obenque que llevábamos entre las piernas y justo frente a la cara. El motivo fue tajante: si se descansa el peso del cuerpo en dos flechastes, es difícil que falten los dos a la vez (se rompan) y las manos nunca se ponen en los fechastes por el mismo motivo, ya que el obenque casi nunca se rompería salvo una excepción muy remota.
Bueno saludos a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Aunque hube de hacer el "Saludo a la voz" en el Galatea (no sin miedo), las varias veces que me hicieron trepar a una cofa, fue en la del palo del CIM de San Fernando. Antes de llegar a ella había que ponerse casi de espaldas al suelo (bueno, había una red abajo). Creo recordar que, a ese pequeño tramo, lo llamaban "arraigado" o "arriesgado". ¿Me lo podéis aclarar?.
Cordiales saludos.

Miguel Gómez dijo...

Después de algunos días en silencio, me pongo manos a la obra con objeto de contestar algunas preguntas que han hecho José A. Machota y Manuel Carrasco.
El primero habla del bromuro en las comidas, como muy bien dice Arminio, eso debe ser una leyenda arrastrada desde mucho tiempo atrás, no me consta que esto se hiciera, puesto que convivíamos todas las horas con los ayudantes de cocina, jamás dijeron nada, en caso de hacerlo debía tener muy poca o nula repercusión, puesto que la libido estaba en pleno apogeo a todas horas.

También pregunta el compañero amigo José A., si nuestro blog tiene alguna conexión con el de Juan Sebastián Elcano, la respuesta es que no, ignoro si en alguna ocasión se han interesado por él, de todas formas creo que había un abismo entre los dos buques escuela, no quiero entrar en detalles pero era evidente la gran diferencia en todos los conceptos.

Continuando con otra pregunta de José A., que dice el porqué las jarcias al llegar a la cofa los flechastes eran metálicos, pues amigo José A., yo no lo recuerdo así, que no quiere decir que no fuese como tú dices, haber como lo explico, los flechastes metálicos no eran tal, se trataba de una barra de acero que media el ancho de la jarcia, que pasaba por los ojos de los tensores de los obenques con la finalidad de impedir el giro de los mismos, y así no perder el tensado, también pasaba otra barra por los ojos de los guardacables de las costuras de las gazas de dichos obenques y con la misma finalidad. Estos tensores estaban situados en la parte baja de dichos obenques, es decir, en ambos lados de la borda, así como en la cofa y crucetas, no sé si me he explicado lo suficiente, ya que mi narrativa es pésima.

Manuel Carrasco, quiere salir de dudas de cómo se llamaba la parte de las jarcias que sorteaban la cofa, con lo que está muy bien encaminado, puesto que su nombre es arraigada de cofa, en las mas superiores arraigadas de cruceta, espero haber complacido a los dos compañeros amigos, pero quiero hacer constar que no soy el más enterado de la clase ni mucho menos, hasta puede que alguien me corrija, lo que agradecería sumamente.

Haber José A., recuerdas las guardias de mar en aquellas frías noches de invierno, cuando se hacía la distribución para cubrir los puestos, los sobrantes hacíamos practicas de Scott, bajo el alcázar, pero cuando hacía mucho frío nos amontonábamos todos en aquel pequeño tecle de la sala de máquinas, situado en la banda de babor, para recibir un poco de calor del que despedían los motores auxiliares que siempre estaban en funcionamiento, ¡¡¡Cuánto frío, cuanta hambre, pasábamos y cuanta suciedad encima llevábamos!!!.
También en esas guardias, deseábamos que nos tocara el puesto de ordenanza del puente, para apoyar las espaldas en la chimenea o mambrú de máquinas para tener algo caliente en aquellas frías noches atlánticas.

De momento lo dejo aquí, saludos a los visitantes y abrazos para los componentes de este espacio, que la felicidad sea nuestra fiel aliada.
Paz y Bien.

Angel Monge dijo...

Hoy me gustaría decir y explicar muchas cosas, pero creo que voy a explicar muy poco, solamente deciros que he pasado una mala temporada y he tenido un accidente muy grave que casi acaba con mi vida, curiosamente en esos días tan tristes para mí, me he acordado mucho de vosotros y de mi querido barco, llegué a pensar que jamás volvería a escribir en este maravilloso blog, pero como siempre me equivoqué, no voy a torturar a nadie con lo que me pasó, eso ya forma parte de mi vida , ahora viene una larga recuperación, y espero mejorar poco a poco.

La verdad es que me he acordado mucho de nuestro querido barco donde allí dejé parte de mi juventud y donde me enseñaron a ser un hombre de verdad, hasta me acuerdo con simpatía de Don Antonio, que cosas tiene la vida verdad, comentaba con mi hijo menor mis trabajos en la escuela y en El Galatea, claro mi hijo, me había oído hablar de él, pero nunca con ese amor y esa entrega, recordaba cuando llegué a Ferrol y vi por primera vez El Galatea, no lo voy a repetir porque aquí ya lo he explicado muchas veces, el que no se libro de mis aventuras fue mi hijo Manuel al que tanto adoro supongo que por ser el benjamín .

Os he recordado a todos, a nuestro comandante, y curiosamente el debate sobre los portillos de la enfermería, me llevo muchas horas de explicación con mis hijos el mayor y el menor, creo que está bien que un hombre que ha pasado por la Armada y por El Galatea haga o presuma de su entereza ante la adversidad, yo soy un hombre como los demás, pero los demás no son hijos del Galatea. He recordado al cabo Largo, al cabo Genil, muy buena persona, nunca tuve queja de él, también he recordado castigos, pero lo más importante para mi es que después de 41 años este que escribe, creo que tiene la fortaleza de intentar volver a publicar en el blog aunque sea muy mermado de fuerzas, además para nuestra Armada, a veces tan criticada, creo que debe ser motivo de satisfacción que aquel joven chaval, que ahora ya es un hombre mayor , sexagenario, de muestras de amor por aquel tiempo y aquel barco, ellos me enseñaron muchas cosas, sobre todo a amar al Galatea, para acabar os diré lo orgulloso que estoy de haber pertenecido a la Armada, con todos sus defectos, pero deben pesar más sus virtudes, porque hicieron de mi un autentico hombre de mar, un abrazo y hasta la próxima.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Muchas gracias Miguel. A Ángel ya le deseé total recuperación en el grupo de Face-Book del Galatea.
Saludos.

Arminio dijo...

Bueno parece que ya estamos otra vez en marcha todos con algunos problemas pero que poco a poco vamos superando, yo llevo a casi un mes con algunas cosas pero que parece ser que no es nada importante a pesar de los sustos que nos llevamos, como Angel que parecía que ya no escribiría en el blog y aquí está su comentario.
Aprovecho para decir que una persona está intentando averiguar algo de un familiar que estuvo en el Galatea en el aó 1953, le he escrito diciendo como entrar en los comentarios para hacer las preguntas que estime convenientes y en breve lo hará.
También comentar que he escrito a más de 20 productoras de cine y televisión, para que se interesen en el Galatea, de momento me han contestado un par de ellas diciendo que de momento no pueden, pero que es muy interesante, ojalá alguna se interesara para hacer alguna reportaje o película.
Se me olvidaba, cuando lleguemos otra vez a los 200 comentarios habrá que eliminar y meterlos en el otro blog, pues al comentar el 201 ya no aparece en la misma página y la gente piensa que no se ha publicado y lo vuelve a escribir. Un saludo a todos.

J. A. Machota Aranda dijo...

Hola saludos a todos, sobre todo a nuestro compañero Ángel que parece que esta mejor del accidente, cosa que me alegro mucho pues y tengo la experiencia de haber tenido hace 2 años uno pues perder el conocimiento conduciendo y gracias a Dios no sufrimos males de importancia, el coche quedo para chatarra, después de haber dado tres vueltas, digo esto porque me hago cargo de lo de Ángel, también tengo que añadir que desde entonces he decidido no conducir.

Bueno todavía no he dicho que soy Antonio Machota, agradezco las aclaraciones que me aportan los compañeros sobre mis preguntas sobre la cofa y el Juan Sebastián de Elcano, quedo enterado de todo y sobre el frío en las guardias, es cierto que nos pegábamos a la chimenea, que tiempos aquellos y que jóvenes éramos, pues la verdad es que la juventud puede con todo.
Arminio comenta que ha tenido contacto con productores de cine pues sería fantástico que hicieran una película sobre el Galatea, yo le digo Arminio que le agradezco mucho esa idea, si no se realizara es de agradecer mucho su idea.
Bueno me voy a despedir de todos vosotros y deseo que Ángel siga mejorando.

Luis Caeiro dijo...

Hola: estoy buscando cualquier cosa que aparezca de D Antonio Caeiro, que fue durante muchos años contramaestre del Galatea. Soy el hijo de uno de sus sobrinos y cualquier cosa que me pudieran aportar sería muy valiosa. Calculo que entre los cuarenta y los primeros cincuenta fue cuando debió estar destinado allí pero no puedo aportar más datos
Muchas Gracias de antemano

Angel Monge dijo...

Hola José Antonio: muchas gracias por tu preocupación, en mi solicitud de amistad ya te explique mi accidente, voy mejorando poco a poco, un susto más a lo largo de mi vida, no es el primero, pero si espero que sea el último por lo menos en el buceo. Bueno al loro yo estuve en El Galatea, entré en año 1974, pase mi experiencia, ya he comentado muchas cosas y las que quedan, es un barco maravilloso, cada vez van apareciendo más cosas, en gran parte se las debemos a nuestro querido amigo Arminio, no voy a descubrir su capacidad de trabajo porque todos la conocemos, nada más solo felicitarte, ya sé que no te gustan estas cosas, pero es de justicia reconocerlas. Vamos haber debe ser que estoy sensible y mi salud dañada, pero hay algunas cosas que no me gustan

El Galatea y casi todos sus tripulantes se han distinguido por su grado de sencillez, hemos pasado muchos por el barco y en este maravilloso espacio, todos explicamos nuestras experiencias, los habituales comentaristas son excepcionales, no los voy a nombrar, porque además somos pocos espero que se vaya animando más, de hecho ya lo hemos conseguido, se han incorporado fantásticos amigos como José A. que tiene mucho que decir y explicar. Pero fuera del blog hay algún personaje que vive su propia realidad y se cree que es la reencarnación de Cristóbal Colón, lo dejo ahí pero lo quería comentar.

Yo recuerdo mi estancia en el barco, como una etapa maravillosa de mi vida, ya lo he dicho muchas veces, allí me formaron muy bien, luego la vida de marino me ha ido poniendo en mi sitio y creo que soy un buen profesional, lo que pasa que ahora me falla la memoria y me gustaría dar el nombre de un Sargento primera, que no recuerdo su nombre, pero sí que le llamaban “El botines”, por su forma de calzar, y por su extrema crueldad, era moreno y tremendamente cobarde, ya he dicho muchas veces, que estoy encantado de todos mis mandos me trataron muy bien, pero siempre hay algún elemento como Don Antonio y el famoso botines que todo lo quieren estropear.

Don Antonio Cartelle era malo, pero malo de verdad, si te podía perjudicar lo hacía, pero estos días me he acordado del famoso botines, no sé si Arminio lo recordará o quizá otro compañero que no escribe en el blog, pero me consta que mucha gente lee nuestros comentarios, pero ellos consideran que no quieren publicar, postura respetable, pero que no comparto, claro a nadie se le puede obligar. Este tío pegaba, si pegaba a la gente era un autentico cobarde, tengo grabado en mi retina, una paliza que le pegó a un pobre chaval que debería pesar sesenta kilos, y lo dejo tirado en el suelo, estos días de convalecencia me ha venido a la mente el nombre de “El Botines “ lo recuerdo y me da mucha pena.

Mi comandante te echamos mucho de menos, espero que te encuentres muy bien de salud, me gustaría verte más por cubierta, mandando dando órdenes y poniéndonos a cada uno en nuestro sitio, te esperamos, tu ya lo sabes, ver un comentario tuyo me llena de ilusión y más ahora, que las fuerzas flaquean, naturalmente hablo de mi, mis compañeros están en plena forma. Por último quiero dar el adiós a un compañero que nos dejo hace unos días, El Capitán de Fragata, Don Fausto Escrigas Galán, te deseo en este último viaje, buen viento y buena mar, un abrazo y hasta la próxima .
Se me olvidaba, para la reencarnación de Cristóbal Colón, voy a la mar desde que tenía cinco años, TU a mi nada me puedes enseñar.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola compañeros soy Antonio Machota, he leído el mensaje último de Ángel y como siempre resulta muy interesante, la verdad es que se desprende de ser un buen marino
Lo que dice sobre los dos suboficiales, tengo que decirle que esa clase de personas existen en todos los lugares, pues suelen ser personas con poca personalidad rodeadas de complejos, yo también las he conocido y las he olvidado, porque la verdad no merece la pena ni recordarlas es mejor recordar aquellas que a lo largo de nuestra vida nos aportaron enseñanzas constructivas y fueron buenas personas.
Amigo Miguel creo y afirmo que tu eres de estas personas a las que me refiero.

Estoy viendo en estos momentos la película titulada Master And Commander, en español Al otro lado del Mundo. Tengo que decir que me da muchos recuerdos de nuestro Galatea, el velamen es diferente del barco de la película tiene foques en el Bauprés, Trinquete con dos velas de cruz, palo mayor con igual velamen y un palo mesana con dos velas. Lo que me ha emocionado es la subida a los palos, pues siendo el principio del siglo XIX, es lo mismo que nosotros hacíamos en el Galatea, se usa la misma jarcia y se desplazan a las vergas y usan los mismo marchapiés.

También hay una tempestad y tienen que lastrar víveres,agua y enseres, incluso se desprende de una especie de barriles que usan con una vela a popa, para confundir con luces a un barco francés que les están cañoneando, apagan luces a bordo y cambian el rumbo sobre babor, cuento esto porque todo lo que se proyecta sobre buques de vela me encanta, pues desearía que nuestros cinematógrafos tomarán nota he hicieran alguna película de nuestra historia de marina con estos barcos, ya que nosotros tenemos historia para dar y tomar.
Un saludo para todos vosotros

Miguel Gómez dijo...

Hola a todos, comentaristas y simpatizantes de este blog que tanto nos atañe, ante todo desearos feliz día, este y todos los sucesivos que nos quedan por delante.
La melancolía me está mordiendo constantemente que casi no me deja respirar, me gustaría hacerle recordar a José A. Machota el semanario que se editaba a bordo en las largas travesías, su nombre era POTILLO AL MUNDO, ¿lo recuerdas? Las radios captaban las noticias y se imprimían en las impresoras de la escuela, los domingos después de la misa se repartían, al ser día festivo nos tumbábamos en el castillo a leer, era un verdadero placer estando por los trópicos tumbado en el castillo contemplando la majestuosidad del velero a todo trapo, y sonando la música a toda pastilla, canciones del Trío Calavera y sobre todo de Gloria Lasso, si mirábamos por la roda veíamos a los Delfines compitiendo con el tajamar, momentos indescriptible que jamás se borraran por muchos años que pasen, estamos destinados a llevarlos a la tumba.

Cuando según la gráfica de navegación era inminente avistar tierra, todos queríamos hacer las guardias de serviola, sin duda de que después de muchos días de mar, avistar tierra era todo un subidon de alegría, mas si era el punto de destino, todo un acontecimiento cuando los serviolas cantaban tierra a babor ó estribor, una explosión de alegría aparecía en toda la dotación, hasta los contramaestres y el condestable se convertían más amables, (como broma se decía si quieres ver tierra mira las escupideras), tengo que decir que el Galatea siempre navegaba fuera de las rutas comerciales, con el fin de hacer todo tipo de maniobras con libertad, por lo que era bastante difícil ver buques mercantes o de pasaje, aunque alguno si se veía y se acercaban para contemplar la bella estampa de nuestro Galatea, era todo un espectáculo dejarse ver meciéndose sobre las olas con todo su aparejo dado y lleno a rebosar de sabia muy joven, todos estos recuerdos nos lo intentaron borrar pero ni pudieron ni podrán, nos quitaron el icono, pero se olvidaron de lavar nuestras mentes donde está gravado para siempre.

Amigo José A. Machota, agradezco tus palabras de valoración positiva hacia mi persona, lo cierto es que con amigos como vosotros se puede aventurar uno a cualquier cosa sin miedo al defraude, yo personalmente nunca he reparado en mi conducta, soy como soy y como siempre he sido, lo cierto que alguna vez he tenido desencantos porque no todos somos iguales, a esos lo descarto de mis amistades y adelante.

Con el compañero y amigo Castrillón hablo periódicamente por teléfono, ahora está por la comunidad de Madrid, donde reside parte de su familia, también ha hecho un viaje por Andalucía, se encuentra bien y pronto estará en su Asturias y con nosotros.

Deseando que todo continúe de la mejor forma posible aparco este comentario y os digo hasta otro.
Paz y Bien.

Angel Monge dijo...

Hola de nuevo a todos mis amigos y compañeros, el tiempo va pasando y la Semana Santa se me ha hecho interminable, una conversación con Miguel al que llamé por teléfono, estaba en aquellas maravillosas tierras murcianas que tantos recuerdos me traen, hablamos un rato, me pregunto cómo me encontraba y yo lo contesté que mejor, esa es la verdad. Le di recuerdos para toda su familia y en concreto para su querida esposa. Pues bueno poco más, como el accidente me ocurrió cambiando de casa, ahora estoy en un estudio muy bonito y muy cerquita del mar, el cambio fue realmente porque en mi anterior domicilio los recuerdos de mi querida Madre y de mi hermana Carmen, que como sabéis me dejaron las dos en el año anterior, y los recuerdos me pesaban demasiado, la vida es así y como tal me lo tomo con normalidad.

No todo son tristezas hay muchas alegrías de por medio como son mis hijos y mis nietos, y naturalmente mi querido barco que más de uno soñará, por las palizas interminables que les he contado, a mis otros queridos amigos mientras he estado hospitalizado, no se vosotros pero a mi si estoy en un hospital no me gusta que me vengan a ver me produce incomodidad, pero naturalmente hay que ser cortés y educado, porque quien viene lo hace con la mejor intención, después cuando se van a lo mejor se arrepienten de haber venido a verme, pero yo pensaba, la paliza os la lleváis y lo comentaba con cierta maldad, porque mis hijos dicen que soy insoportable, quizá tengan parte de razón, pero yo me encuentro de lo más simpático y alegre .

He leído los comentarios de José Antonio, que parece que marchó de vacaciones algún lugar lejano, y también el de Miguel, por cierto, y dicho con todo el respeto del mundo en Buque Escuela de Maniobra le tiró el anzuelo muy bien a Francisco Rebollo para que se animara y dejara algún comentario en este espacio, esperemos que sea así, pues es una persona muy dinámica y alegre y seguro que tiene mucho que contar de El Galatea, el cual ya os digo y creo que no me voy a equivocar, no contaba con las famosas quillas anti balance, porque simplemente ningún barco de vela las lleva producirían el efecto contrario que es el de volver a la verticalidad, lo digo por experiencia.

Y os preguntaréis mi experiencia cual es, pues muy fácil, durante casi cinco años creo que todos lo sabéis fui contramaestre de un puerto, el de mi pueblo, y a la vez los días de fiesta quien manipulaba El Travel que era de 50 Toneladas, lo manejaba yo, con mi correspondiente certificado y como subí muchos barcos, de pesca, de recreo, y de otras listas, en los veleros jamás las vi, en los barcos de pesca si pero de esloras intermedias, tirando a pequeñas, creo que no es muy difícil de adivinar que un velero en la mar no se mueve como un barco a motor, un velero con viento como nuestro querido Galatea tienden a tener profundas escoras, eso es muy normal, pero a la vez tiene que tener una profunda reacción de volver a coger la verticalidad, para no escorarse en exceso, creo que nuestro querido Galatea en eso era, como no, un campeón, mejor que Miguel , José A. y nuestro comandante y supongo que algunos más lo saben muy bien .

Además yo tuve un maestro increíble del que siempre me acuerdo, y en el recuerdo siempre llega la emoción y tengo que parar de escribir como me sucede ahora, es curioso, porque con mi madre y mi hermana no me pasa, y no hace falta que diga que las adoraba, pero el recuerdo de Gerardo me pesa demasiado, sin menospreciar en absoluto a nadie ¿Qué hombre? , bueno pues él me explicó muchas cosas y yo por más lagunas que aún tenga, lo recuerdo todo muy bien. Ya para acabar enviar un abrazo a nuestro comandante, el sabe la estima que le tengo, y naturalmente aquí lo esperare al pie del cañón, por más accidentes que tenga, un abrazo y hasta la próxima.

Miguel Gómez dijo...

Mi saludo inicial para todos, cronistas y visitantes, que disfruten de este maravilloso blog, que con tanto acierto y buena mano dirige nuestro amigo y compañero Arminio Sánchez, al que le tenemos que agradecer muchas cosas entre ellas que ocupe su preciado tiempo, en las memorias del Galatea desde hace ya muchos años.

Quiero hacer otro recordatorio a los que nos graduamos en la mar, se trata de las navegaciones por los trópicos y el ecuador, donde las clases se daban en cubierta, debido al calor asfixiante que suponía estar en los sollados, el oficial profesor de la materia sentado en una silla tipo tijera, como los directores de cine, nosotros los alumnos sentados en cubierta, claro solo vestíamos el pantalón de deporte, debido al calor, la brea del calafateado se fundía y cuando acababa la clase, al levantarnos allí se quedaban los pelos de las piernas pegados en el alquitrán como si se tratara de un depilado a la cera. Ahí quedaba el ADN de cada uno de nosotros que perduraría mucho tiempo, todo el Galatea estaba impregnado de recuerdos de los que pasamos por él, y que hoy recordamos con cierta tristeza.
Que mal lo pasamos y que felices fuimos, he aquí la nostalgia que inunda nuestras mentes.

Haber amigo José A. Machota, y demás navegantes de nuestro viejo velero, recordaréis lo gratificante que era cuando rendíamos viaje en Ferrol, y nos pagaban los meridianos, que era una pasta, esos nos lo fundíamos en los garitos de las calles de San Pedro y adyacentes, en el bar Veracruz, en el restaurante para marineros que se llamaba la Uva, un plato de patatas fritas con dos huevos costaba siete pesetas, en cines que es lo que por aquella época había en Ferrol, entonces del Caudillo.

Recordarle a Castrillon si lee este comentario, que aunque ya lleve un cierto tiempo ausente en este blog, que sigue siendo mi norte, que estoy empezando a tener dificultades para trazar el rumbo, que necesitamos de su presencia, que ya está bien de vacaciones de momento,
De momento lo dejo aquí, saludos a los visitantes y abrazos para los componentes de este espacio.
Paz y Bien.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Me he "quedado de piedra": Acabo de leer un entrada en una de nuestras páginas de la Marina y hablan de los 87 años de historia de Elcano y de todos sus predecesores desde mediados del siglo XIX, incluso del Minerva, que creo no entró en servicio, pero: ¡para nada mencionan al Galatea!
Cordiales saludos a todos.

Angel Monge dijo...

Hola de nuevo, solamente entro un momento para reclamar lo que es mío, ¿y qué es lo mío?, pues un escrito que se ha perdido, lo publique creo que el día 14 si no recuerdo mal, hablaba de Gerardo, de nuestro Galatea, de las escoras y me despedía de nuestro comandante, diciéndole que por más accidentes que tuviera lo esperaría al pie del cañón, bueno tampoco tienen mucha importancia y seguro que Arminio sabrá lo que paso.

Aprovecho ya y le recomiendo a mi querido amigo Manuel Carrasco, que no se sorprenda de nada, porque por ahí fuera hay muy mala intención, sin más aprovecho y os saludo a todos.

Arminio dijo...

Buenos y veturosos días a todos los que leen estas líneas y las de todo los comentaristas del Galatea. Desde ayer me encuentro en óptimas condiciones para seguir junto a esta formidable dotación, proa a la mar con las anécdotas, vida y obra del Galatea, que por mi parte estaba hace más de un mes algo abandonadas.
Ya llega el buen tiempo y los soleados días serán fuente de inspiración para recuerdos ya muy lejanos pero cada vez más presentes en nuestras memorias. Recuerdos que muchas veces parecen una película y ya no se distinguen de la ficción. ¿Lo he visto en algún sitio, lo he soñado, realmente lo he vivido?. No se si os pasará a vosotros pero al menos a mi si me ocurre.

Gracias Miguel, gracias Castrillón por acudir rápidamente a la enfermería y ponerme una inyección balsámica de esas que te ponen manos a la obra, esas que acompañadas con alguna que otra pastilla "El Ancla" hacen revivir y ponerte a baldear como si toda la cubierta fuera tuya.

Manuel, ya ves lo que ocurre con el Galatea, fue y ha sido un buque de instrucción marinera, o sea para la marinería, y claro ha sido siempre olvidado por esos mandos que nunca le dieron la importancia que tenía. Lo fue en su vida activa y lo sigue siendo en la actualidad. La vida es así de injusta.
Angel el comentario estaba en la carpeta de Spam, y como no lo he podido restablecer coronológicamente he tenido que reptir los posteriores para conservar la cronología, aunque las fechas salen las de hoy, pues el blog no lo puede hacer de otra manera.
Bueno un saludo a todos y ánimo a los que nos leen para que comenten sus inquietudes y opiniones.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Cierto Arminio, lo que me sorprendió de esa información es que hablen del Minerva como antecesor de Elcano, cuando, según llevo aprendido de ti o vosotros, de los dos buques adquiridos a Italia en los años 20, al que llamaron Minerva no llegó a entrar en servicio debido a su estado, en cambio sí el Galatea, en cambio mencionan al primero que no llegó a navegar e ignoren que sí lo hizo previamente a Elcano y continuó hasta 1959 como entrenamiento de suboficiales y maniobras. Supongo estar en lo cierto.

Arminio dijo...

Pues la realidad es esa, ten en cuenta que muchas veces hasta los periodistas, copian cosas de Internet, que a la vez han sido copiadas de otros lugares a éstos de otros y así sucesivamente.
Hay que decir, que si no llega a ser por este pequeño reducto de personas que están en Internet hablando del Galatea y por los que estuvieron en la Armada, poco se sabría del Galatea. Incluso me aventuro a decir que en una encuesta en la calle uno de 100 sabría que es el Galatea. Y en la propia Armada, preguntando a todos los jóvenes militares pocos sabrían hablar algo del Galatea.

En cuanto a Antonio Machota decir que es muy fácil hacer comentarios, hay que buscar el blog y en la primera página que sale vas viendo el texto escrito y más abajo en letra rosas hay un mensaje y una mano que escribe con una pluma de ave, pues mas abajo donde dice el número de comentarios se pica y ya está.

También un poco antes de las letras rosas dice: "Si no encuentras donde picar para dejar tu comentario, pica aquí mismo en las palabras siguientes: IR A COMENTARIOS IR A COMENTARIOS IR A COMENTARIOS".
Bueno un saludo a todos a ver si con suerte podemos salir en el tele, o que al menos hablen del Galatea.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy Antonio Machota, saludos a todos y comunicaros que he intentado entrar en el blog y me ha sido imposible, espero hacerlo con este escrito.
Ayer vino mi nieta a casa y creo que podré deciros que estoy contentó y feliz en leer los vuestros pues me hacen recordar muchas cosas de mi paso por nuestro Galatea. Me da rabia lo que Carrasco comenta sobre la revista de marina, pues ignora nuestro barco anteponiendo al Minerva que parece ser que no llegó a navegar.

El Juan Sebastián Elcano, bautizó sus palos con los nombres de buques de vela predecesores, lo que dice Arminio es cierto pues el Galatea era un barco de marinería, pero también es cierto que era un paso para formarse en prácticas de navegación a la oficialidad, pasando por cursos de ascenso. Bueno solo quiero decir que nosotros no dejemos de estar unidos y recordarlo como lo que un gran buque de vela y que navegando a 7 cuartas era un delfín por los mares.

Dejando un poco este tema y no queriendo entristecerme más, debo decirle a Miguel Gómez, que me ha hecho recordar las pesetillas que nos daban del paso de los Meridianos, también esos huevos fritos con patatas de la Uva, eran deliciosos y era un lugar donde te relacionabas con muchos compañeros.
Gracias Miguel.Angel Monge como siempre sensacional, siempre le veo acertado.

Bueno quiero comentaros que estoy muy afectado con un dolor en la zona del Sacro, hace más de un mes, la verdad que al principio era una pequeña molestia ya antigua en otras ocasiones, pero como voy a un pequeño gimnasio, comento con mi hijo el problema, es ATS y me oriento hacia un quiropráctico, a él le había curado y también a otros que él había mandado. Yo fui hoy hace una semana y la verdad es queme ha hecho polvo, pues te hace una torsión fortísima en ambas nalgas haciendo sonar las vértebras de la zona Lumbar, yo vi las estrellas, estoy con inyecciones de corticoides llamada Incitan, llevo 5 ampollas inyectadas y mañana apuro la última de la caja, que son 6, también tomo algún Paracetamol, he mejorado un poco, pero no veo mucho la luz de que me esté recuperando como otras veces, quiero deciros que estas ampollas que tienen tanto Cortitoides tienen muchas contraindicaciones, por lo que no es recomendable usarlas mucho.

Bueno no quiero cansarnos con mi problema actual de salud y espero recuperarme, también deciros que vivo en el barrio de Sevilla donde tenemos la instalación de Feria, quiero visitarla a ser posible el Viernes si Dios me ayuda y tomar una copa de Manzanilla con gambas y brindar por todos vosotros, eso espero cumplir.
Me despido de todos vosotros con un abrazo esperando vuestros escritos que tanto me ilusionan leerlos.

Angel Monge dijo...

Un día estaba yo en Cartagena, de guardia en el CBA, por radio se aviso, que venía El Poseidón y tenía que amarrar en el único muelle que se pude hacer, que es el de Levante, recordar que estamos en la ALGAMECA, pues bien yo me fui para allí, parecía que era el único disponible, cuando llego al muelle pasando antes por el Pañol del Contramaestre , para ver si había algún marinero para ayudarme en la tarea , veo que estoy solo, ni corto ni perezoso ya viendo el barco que venía me voy para allí , y me encuentro con un Teniente de Navío que estaba también a la espera , me cuadro me pongo a sus órdenes , me dice que baje la mano y me pregunta que si solo estoy yo para la maniobra de atraque , le digo que sí , el se lamenta y molesta y me dice que si podre hacer la maniobra yo solo y le respondo que si, el me iba hablando , la verdad muy relajado y amable , eso me ayudo , lo único cuando uno tiene que hacer una maniobra es tenerla medianamente clara y ya está , hombre si me hubiesen asignado un marinero mejor que mejor.

Ya sé que pensareis que algunas maniobras se tiene que improvisar, y es verdad, pero se trataba de amarrar a un barco de eslora mediana, bueno creo que todos conocéis al POSEIDON, es el barco de los buceadores de nuestra armada , ya han pasado muchos años y no sé donde estará, me imagino que fuera de servicio. Al grano la proa del barco apuntaba ya en dirección al muelle a demasiada velocidad, no lo digo yo lo dijo el Teniente de Navío, en ese momento algo nervioso y lanzando algún que otro improperio hacia el barco y quien tenía que hacer la maniobra de atraque , el barco llega desde cubierta me lanzan las estachas , en principio una por proa y otra por popa , el barco pega en el muelle de manera violenta , y nosotros desde abajo solo escuchábamos gritos , yo que estaba solo lo repito hago una maniobra impecable pasando una estacha con vuelta doble por popa para frenar el barco , y así paso, el barco quedo inmaculado, con los correspondientes gritos del contramaestre de abordo.

Porque todo este rollo, yo os lo explico, el Teniente de Navío, era Don Juan Antonio Buzón Rueda, me cuadro y me dice no se vaya usted cabo, yo me quedo allí, y él me dijo lo siguiente, nunca en mi vida en la armada había visto a un hombre hacer una maniobra solo con tanta seguridad, yo en mi traje de faena llevaba dos distintivos el de buceador y el de maniobra, y me pregunta que las dos anclas cruzadas donde me las he ganado y yo le digo que en el GALATEA, me cuadro , el se cuadra y me felicita por mi preparación , este Teniente de Navío , desde entonces me miro siempre de otra manera siempre con amabilidad y respeto , con el tuve muchas conversaciones a lo largo de mi estancia en la armada , tantas que el día que me licencie vino a despedirse de mí, El Galatea , solo forma hombres de verdad auténticos marinos , con una preparación extraordinaria , para que cuatro marinos de despacho ahora lo vengan a ignorar y como no lo puedo tolerar , lo tengo que decir o escribir bien alto y bien claro y el que se moleste tiene dos trabajos.

El Galatea es un buque de nuestra Armada, ya lo sé es el patito feo, pero mientras quede un solo hombre que piso su cubierta nadie le faltara el respeto, ya se lo han faltado a lo largo de su extraordinaria vida, y al respecto no tengo nada más que decir, si el escrito parece fuerte o fuera de lugar siempre lo dejo a manos del propietario del Blog. Tendría que hacer punto y aparte pero no lo voy a hacer, José Antonio, te deseo que tu salud vaya mejorando, eres muy amable siempre conmigo. Arminio espero que estés bien, por cierto me metí en la librería del congreso de Estados Unidos, y no encontré nada, tengo que aprender a moverme mejor no lo dudes que así lo haré, un abrazo y hasta la próxima

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Aparte de saludaros a todos, en esta ocasión especial desearle mejoría a Juan Antonio Machota.
Yo pasé por una experiencia parecida, me refiero a los tratamientos de un fisioterapeuta. La verdad, que es martirizante. Yo terminé por confesar que maté al comendador de Fuente Ovejuna. La parte positiva, es que al final me curó.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy Antonio Machota, saludos a todos y agradecerlos el apoyo en mi mejoría de la espalda.
La verdad es que estoy aburrido, pues desde el incidente del quiropráctico, por denominarlo de esa forma, yo no veo mucha mejoría, además se junta mi sugestión de cara a que yo iba al gimnasio y ahora estoy tan limitado de hacer cualquier movimiento que me vengo abajo moralmente. Debo informaros que no he ido a la feria ni salgo de casa, por otro lado se suma que mi mujer ha cogido una faringitis complicada con la laringe, por lo que estamos los dos presos en nuestro domicilio.

Bueno he leído el mensaje de Angel y de Carrasco, agradezco las líneas que ponen sobre mi persona y de Angel destaco como siempre su marinería la cual envidio, se desprende de él los años que la ha dedicado, yo tengo que decir que mi vida laboral ha sido un poco diferente, pues mi paso por la Policía, ha sido un poco polifacético, he estado con los caballos, equipo de natación y por último de A.T.S, después me he dedicado al comercio y todo esto me ha entretenido la mente, cosa hubiera sido dedicarme a una sola profesión, ahora bien repito que el paso por el Galatea me marcó tanto que es el motivo por el que haya entrado en el Blog y me ilusione tanto.

Deseo que estos mensajes no los dejemos nunca y seguir con el sueño a nuestros años de vivir esa juventud siempre presente que vivimos y viviremos de apoyo a nuestro barco y a nosotros mismos VIVA el GALATEA y tiremos los Lepantos al aire.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Es la primera vez que me asomo por aquí así que considero que antes de nada debo saludar a ese pequeño grupo que aunque difuminado en mi memoria lo tengo íntegro en mi corazón. Me refiero a los que navegaron en el Galatea conmigo durante los dos años más duros posiblemente de nuestras vidas. Contaré un par de cosas por si alguno consigue acordarse de mí.

Estuve destinado de marinero en la oficina de la comandancia con el cabo Bouza y el brigada don Luis Pita da Veiga. En todos los ejercicios yo era el ordenanza del comandante. Durante la travesía Las Palmas San Juan de Puerto Rico se organizó una velada de boxeo y por primera y última vez en mi vida me calcé unos guantes de boxeo. Mi adversario era Paco el Picota, le llamaban así por su ganchuda y enorme nariz. Sonó la campana y le solté un mamporro que le rompió la nariz. El árbitro que era el vilipendiado sargento don Manuel López Fontanilla me echó del ring a empujones y no
permitió que Veiga (el fotógrafo) me hiciera una foto. Con el paso del tiempo Paco y yo fuimos grandes amigos.

En San Juan de Puerto Rico se organizó un partido de futbol entre un quipo de la ciudad y uno del Galatea. Yo fui seleccionado por el sargento Fontanilla y jugué de extremo izquierdo. Marqué un gol y el partido se tuvo que suspender debido a una violenta tormenta tropical que se nos vino encima de repente. Nos llevaron a la Casa de España y nos aseamos y nos pusimos "moraos" con las tapas y las cervezas que nos dieron.

El final de aquel crucero de instrucción fue triste pues la noche del siete de julio, cuando nos faltaban ocho días para rendir viaje y atracar en Ferrol, al comandante se le debieron de cruzar los cables y nos tuvo toda la noche haciendo ejercicios. Mandó pelar al cero a unos cuantos de nosotros por motivos ridículos e insignificantes.

De Ayudante Especialista fui juanetero del trinquete a babor y don Pedro Jiménez era el contramaestre del palo trinquete y siempre andaba picado con el del palo mayor que era don Antolín Souto. Una noche en Ferrol, con unas tacitas de ribeiro de más en el estómago nos fuimos unos cuantos a darle una serenata a don Manuel López Fontanilla. Le cantábamos así: Si quieres tener buen chollo y que te hagan de plantilla, haz de hacerle la pelota al sargento Fontanilla. El alma del coro era el corneta de Infanteria de
Marina que estaba en mi rancho y del que no recuerdo su nombre. Bueno creo que ya os he dado una buena paliza con estas batallitas así que tan solo me resta despedirme con un fuerte abrazo a los que me recuerden y a los que no y, por supuesto con otro igualmente fuerte para los que no conozco personalmente pero a los que admiro por su buen hacer y su entrega para que, en cierta forma, la silueta del Galatea siga navegando
entre los corazones de todos nosotros.
Un abrazo y hasta siempre.

Bitacora dijo...

Bienvenido a tu Galatea. Personalmente sabía algo de tus andanzas por los más veteranos y por algún escrito tuyo que hemos rescatado por Internet. Personalmente yo estuve en el Galatea cuando estaba en La Graña y ya no navegaba, pero los verdaderos marinos como tú, los que navegaron en el Galatea como tú, si sabrán de ti. Por mi parte te doy las gracias por comentar tus historias. Espero que en el correo que te envié veas que el comentario lo hemos pasado al blog y es el anterior a esta contestación mía. Un saludo.

Miguel Gómez dijo...

Hola, amigos cooperantes y visitantes, al parecer se ha levantado una ligera brisa que tenuemente hace mover a nuestro viejo velero, en esta virtual singladura, que iniciamos hace ya algunos años.
Ante todo hare una visita a la enfermería, que por lo visto está repleta, deseando que todos vayan mejorando de sus respectivas lesiones lo antes posible, hay algunas de estas lesiones que son producidas por la fecha del D.N.I. que son difíciles de curar, lo digo por propia experiencia.
Amigo José A. Machota, lamento que tu estado actual te haya privado de pasar un buen rato por el recinto ferial de Sevilla, yo te hacía en una caseta junto a buena gente, poniéndote morao de tapas y otras muchas buenas cosas que abundan esos días por ese recinto, en definitiva pasándotelo bien.

Eduardo Ruiz Mañogil, seas muy bienvenido a este espacio que se ocupa de aquel emblemático velero Galatea, el que durante un tiempo fue nuestro hogar, espero que te encuentres cómodo entre nosotros ya sabes que te trataremos lo mejor que sepamos, continuaremos aquellas tertulias en el castillo.
Para empezar quiero decirte que tienes una memoria privilegiada, yo por mi parte no sé si he navegado contigo en el Galatea, puesto que yo hice mi ingreso en dicho buque el 15/9/56 justo después del viaje a Puerto Rico, lo que sí es cierto que tu nombre me suena mucho, ahora mismo no sé de qué, los que sí es seguro que navegaron contigo son Machota y Castrillon ambos colaboradores en este blog, seguro que ellos te lo harán recordar, a mi me gustaría que me dieras más pistas de tu estancia tanto en el Galatea como en la Armada, puede que hayamos coincidido en algún lugar, creo que el apellido del corneta al que te has referido en tu comentario es Fuerte, los cornetas y el Condestable D. Manuel López Fontanilla siempre estaban de guerra.
Si Eduardo, como muy bien dices nuestra estancia a bordo del viejo velero puede que hayan sido nuestros peores tiempos vividos, pero sin duda alguna los más recordados, fueron tiempos entrañables que los hacían el alto grado de compañerismo, que a pesar de los muchos años pasados esos compañeros siguen hay intactos, unos físicamente o por contacto y otros desafortunadamente en la memoria porque ya partieron, todo junto es lo que nos produce esa nostalgia de la que de ninguna forma te puedes deshacer de ella.

De momento lo dejo aquí, reiterando la bienvenida a Eduardo Ruiz Mañogil, saludos a los visitantes y abrazos para los componentes de este espacio, a todos ser felices.
Paz y Bien.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy Antonio machota saludos a todos, gracias a Dios ya estoy bien de la espalda, agradezco mucho vuestra atención hacia mi persona.
He puesto varios mensajes y no se han podido publicar pues tengo de vez en cuando problemas para publicarlos. Voy a intentar que este llegue a vosotros sin más un saludo muy afectuoso para todos

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola saludos a todos y bienvenido a este blog a Eduardo Ruiz, soy Antonio Machota. Amigo Eduardo tienes buena memoria pues me has hecho recordar muchas vivencias, yo también hice el viaje a Puerto Rico, embarqué en el Galatea en Marzo de 1955, ahora recuerdo el combate de boxeo, pero la verdad que no me acordaba de los púgiles.

Del partido de fútbol no recuerdo nada, yo no tengo la retentiva de memoria tuya. Lo del Comandante don Ramón Liaño de Vierna, ya dije que nos tuvo haciendo maniobras sin darnos descanso y efectivamente mandó pelar algunos compañeros, creo que había en su cuerpo más wiki de lo normal, y lo que dices del Condestable Manuel Fontanilla, nada me extraña en él, pues era un poco su normal en su forma de actual. Parece que veo su físico, piel clara tirando a colorado y con bigote.

Bueno me alegra tu entrada, lo que sí me gustaría saber de que curso eras y donde te destinaron al salir de cabo segunda.
En mi escrito anterior comunico que me he restablecido de la espalda y estoy bastante bien, vuelvo agradecerlos vuestro apoyo, espero que no me remita de nuevo y paso a despedirme de todos vosotros.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Debo comenzar y comienzo dándole las gracias a Arminio por su cordial bienvenida y comunicándole que he recibido su atento correo. Ha sido una gran alegría para mí recibir los saludos de Miguel y de Machota así que atendiendo a sus deseos ahí va algo de mi curriculum. Soy del primero del 56 y embarqué en el Galatea la noche del 14 de marzo de dicho año.
Arminio tuvo la gentileza de volcar aquí un breve artículo que con el título de Canciones para un Velero me permití escribir y me publicó la Revista General de Marina. Permanecí en el Galatea hasta finales del 58 y realicé dos cruceros de instrucción, más después del de Puerto Rico, en uno estuvimos en Santa Isabel de Fernando Poo (Guinea Española) y en el otro en Dakar (Guinea Francesa).

De mis dos años en el Galatea tengo mas batallas que el Capitán Alatriste. Cuando desembarqué ya de cabo segundo me destinaron al submarino G-7 y cuando llevaba un mes y varios sustos me enviaron urgente y forzoso a las lanchas de desembarco LCM con base en Las Palmas de Gran Canaria. Como patrón de una de dichas lanchas efectué numerosos viajes al Aaiún y Sidi Ifni y finalmente permuté con un compañero llamado Vicente Molina y me marché al buque tanque Teide.

Un año mas tarde otra vez con el saco a cuestas embarqué en el minador Eolo, Allí tuve dos grandes amigos que tal vez conocierais, uno era Carlos García Sentís y el otro Cristóbal del Amor Hermoso Sánchez Maroto que estuvo conmigo en el Galatea. Ya de cabo primero abandoné la especialidad de maniobra y opté por la de sonar de nueva creación. Fuí destinado a la Segunda Escuadrilla de Helicópteros con base en el Helipuerto de Santa Ana (Cartagena) y en las diferentes escuadrillas de helicópteros ha transcurrido la mayor parte de mi vida militar y profesional aunque nunca olvidé mis verdaderas raíces y esas las eché y muy profundas sobre la cubierta de nuestro viejo navío.
Como dato curioso os diré que yo ayudaba a Alfredo Landa a bordo del portahelicópteros Dédalo cuando se rodaba la película Cateto a Babor y le puse el chaleco salvavidas al entonces Ministro de Marina Almirante don Felipe Abárzuza cuando un helicóptero lo trasladó desde la Plaza de los Héroes de Cavite en Cartagena hasta la cubierta del crucero Canarias que zarpaba hacia Grecia para asistir a la boda del entonces Príncipe de España don Juan Carlos de Borbón. Ya ha llovído, ¿eh?.

Precisamente en la Revista General de Marina de este mes de mayo saldrá publicado un pequeño artículo que he dedicado a las cien mil horas de vuelo de la Quinta Escuadrilla. Y volviendo a nuestro Galatea, cierro por un instante los ojos, dejo volar mi imaginación y me veo de "peludo" temblando de miedo sobre los flechastes de la jarcia del trinquete y pisándole una mano a un cabo segundo que me da en la nariz que tal vez fuera Castrillón y que por poco me arroja por la borda.

Siendo ya Ayudante Especialista y navegando por el Atlántico me arrestaron por "pernoctar fuera del buque". Me pillaron durmiendo sobre los chinchorros del bauprés y es que hacía mucho calor y allí se estaba muy fresquito con la espuma del mar acariciándote el rostro.
Y os dejo ya por que cuando me enrollo soy peligroso. Por algo hay una nota en mis informes personales que dice "No dejarlo hablar que convence". Hasta pronto amigos, cuidaros y recordar siempre que como dice Rafael Alberti somos Marineros en Tierra aunque nuestro DNI ya no tenga ni siquiera fecha de caducidad.
Atentamente

Judit Cabrera dijo...

Hola, les escribo puesto que estuve buscando información acerca de mi padre y su etapa en la marina y encontré ciertos documentos en los que especificaban que él estuvo como cabo segundo en "la Escuela de Maniobra Galatea" , por lo que me puse en contacto con ustedes. Mi padre se llama Antonio Cabrera Cañizares, y el que les escriba se debe a que este mes se jubila y me encantaría hacerle una biografía de toda su experiencia en la marina, puesto que es una de las mejores etapas de su vida y de la cual jamás deja de hablar.

Por ello les agradeceria, se pusieran en contacto conmigo y si pudiera ser posible proporcionarme ciertos datos para poder llevar a cabo esta idea. Muchas gracias anticipadas por su tiempo. Un saludo, Judit Cabrera Sánchez.
Atentamente, Judit Cabrera Sánchez

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola compañeros, soy Antonio Machota he leído el escrito de Eduardo Ruiz pues tiene una memoria de elefante.
Tengo que decir que me ha recordado al compañero Cristóbal del Amor Hermoso y debo añadir a Sánchez Maroto García del Rayo y Somoza, era natural de Cartagena y la verdad es que tenía todos los apellidos de nobleza española. Veo que tienes un currículum marinero envidiable, pues te agradezco que me hagas recordar aquellos tiempos, un saludo para todos los compañeros.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Soy Machota,tengo que añadir al comentario de nuestro nuevo compañero Eduardo que había otro a bordo con apellidos muy ilustres,creo recordar que era de Madrid,alto de estatura,se llamaba,Enrique Jiménez de Cisneros y Ponce de León,también recuerdo que el tal Cristóbal no obedecía sus apellidos a su físico,era bajito con un físico muy corriente,pero era un buen compañero.Cuento todo esto porque me ilusiona que despertéis en mi todas estas anécdotas que las tenía olvidadas,espero me soportéis estos comentarios,yo se que Castrillon también lo ha de recordar y lo mismo Miguel,bueno deseo seguir recordando cosas de nuestra estancia en nuestro Galatea,pues pienso que nos marco a todos,pues fue un gran paso en nuestras vida,éramos muy jóvenes y ahora nos damos cuenta de lo maravilloso que era pertenecer a un barco de vela de ese velamen,pues los que no tuvisteis la suerte de navegar con el lo recordáis con cariño,lo que tuvimos la aportunidad de hacerlo,no quiero herir sensibilidades pero hacerse una idea.
Muchos abrazos a todos y seguiremos esta sí glándula con nuestro blog.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Amigos todos, como creo que para nosotros es una satisfacción recordar cosicas relacionadas con aquella juventud que dejamos a jirones sobre la arboladura y los sollados de nuestro Galatea, no me resisto a la tentación de contaros algunas anécdotas que hoy nos hacen sonreir, pero que entonces nos hicieron llorar.
Tres cosas aprendí entre muchas otras en nuestro viejo barco y quedaron grabadas en mi mente para siempre, la primera lo que es sotavento, la segunda lo que son los baos y la tercera quién fue Rodrigo de Triana.

De enseñarme lo de sotavento se encargó un contramaestre llamado don Robustiano Alvarez Blanco, Hacía cuatro o cinco días que habíamos salido de Ferrol y yo me encontraba en la oficina de la comandancia, mareado como un pato y esperando al remolcador que, según los veteranos, venía para recoger a los que queríamos renunciar a la marina, al Galatea y a todos los mares habidos y por haber.
El cabo Bouza me mandó vaciar la papelera y yo ni corto ni perezoso la volqué por la borda y los papeles se desparramaron por todo el barco llegando algunos hasta la galleta del trinquete. Don Robustiano me largó un sopapo al mismo tiempo que me gritaba, !por sotavento peludo!. De que nunca olvidara que "los baos son piezas transversales que completan el arco formado por las cuadernas y sirven para sostener las cubiertas", se encargó don Pablo San Emeterio Caínzos, otro pequeño pero gran contramaestre que me lo hizo escribir cien veces.

Un compañero de rancho que era de Sevilla y al que llamábamos "Macareno" se encargó de que me acordara para siempre de que Rodrigo de Triana fue el primero que dió la voz de !tierra! cuando lo del descubrimiento de América. Yo participaba en un concurso que se hacía mientras navegábamos y había elegido el tema Geografía e Historia, me preguntaron quién había sido el primero en lanzar aquel grito y yo respondí que Juan de Urbieta, me "zampé" la Historia de España de un solo bocado. El Macareno me echó la gran bronca. puesto que el de Triana era paisano suyo aunque de otro barrio.

Miguel y Machota, gracias por alabar mi memoria pero no me preguntéis lo que comí ayer por que no me acuerdo. De Sánchez Maroto fuí compañero cuando éramos niños aquí en Cartagena, tal vez os acordéis también de Antonio Ros Ubero al que llamábamos "el Capirote" por lo largo que era. Como veréis me he incorporado tarde al blog y parece que quiero recuperar de golpe el tiempo perdido. Perdonarme y recibir todos mi más cordial saludo. Atentamente

Arminio dijo...

Hola a todos y en especial a los nuevos, aunque veteranos tripulantes del Galatea, Machota y Mañogil. Estamos encantados de tener esta extraordinaria dotación a bordo, que junto con los ya veteranos y más que extraordinarios componentes desde el inicio del blog, hace que sea un placer navegar en este virtual velero Galatea.
Los relatos llenan de luz los oscuros laberintos del pasado y hacen recordar lo que se hubiese perdido para siempre si no llega a ser por vosotros. Aquí tenemos un eslogan sobre los comentaristas “El Galatea navega gracias a vosotros”.

Yo me quedo atónito antes vuestros comentarios, y los de Miguel, Castrillón y lamentablemente, quien ya no está entre nosotros el señor Ureña Massa, que nos llenaba de relatos que te llegaban a lo más profundo de tu corazón. No nombro a los mas modernos, pues lamentablemente no pudimos navegar en el Galatea, pues embarcamos a partir del año 1974, y digo embarcamos pues la palabra es paradójicamente enrevesada, o sea embarcamos para qué?, para no navegar y sentir solo como se movía ligeramente la cubierta bajo nuestros pies, imaginando como tendría que ser navegando. Por eso muchos de nosotros solicitamos Elcano como destino, para quitarnos esa espinita de la navegación a vela.
Bueno desde aquí un saludo a todos, a los que escriben, a los que nos leen y a los que se acuerdan del Galatea.

Miguel Gómez dijo...

Hola a todos, tertulianos y seguidores, para empezar felicitar a los nuevos comentaristas, que nos deleitan con cada uno de sus escritos, esos comentarios que nos hacen rememorar vivencias de un ya muy lejano pasado, pero reales como la vida misma, no me olvido de los mas veteranos en este blog, pero que ya me tienen más acostumbrado a leer sus aportaciones.

Cuanto frío pasamos, cuanto sueño atrasado, cuanta hambre teníamos, cuantas guardias reforzadas hacíamos, cuantos llantos tragados, cuantos agravios aguantados, cuantos bandazos pegados, cuanta vida sin nada, cuanta suciedad arrastrábamos, cuanto subir y bajar a los palos, cuantas patatas peladas, cuanta calor por las zonas del ecuador, cuantos simulacros hacíamos, cuantos baldeos llevamos, cuantos platos fregados, cuantos días mojados sin ropa seca para cambiarnos, cuanto menosprecio aguantábamos, cuantos días sin pan y sin cocina con los temporales teníamos, cuantos temporales pasados y cuantas cosas que se me quedaran en el tintero. Todo eso y mucho más pasábamos, y en cambio solo recordamos los momentos dulces que también los habían en abundancia, debe de ser la condición humana, que tiende a recordar preferentemente lo mejor de nuestra historia, sin duda que es preferible tener el mejor sabor de boca posible.

Y sigo diciendo que nadie me toque el Galatea, porque a pesar de todo fue mi cuna, fue el crisol donde se fundieron las mas sólidas amistades, donde tus amigos pasaron a ser la parte principal de tu familia que pocos días atrás habíamos dejado por primera vez, fue nuestra primer experiencia huérfanos cuando aún éramos barbilampiños, fueron unos tiempos agridulces que jamás olvidaremos, fuimos impregnados de la magia galateana que desde entonces arrastramos y que hasta el final la llevaremos, así lo hicieron otros y así lo haremos nosotros, es nuestro pecado original, aunque fuimos bautizados por el simbólico Dios Neptuno al paso del Ecuador.

Eduardo tengo que decir que yo fui gaviero del mayor a estribor, que en mis tiempos el contramaestre del trinquete era D. Robustiano Álvarez, y del mayor el mismo D. Pedro Jiménez, del Mesana D. Pablo San Emeterio, del Bauprés D. Belarmino, también estaba D. Antolín que hacía de ayudante de D. Pedro Jiménez en el mayor. Son muchas las cosas que se me agolpan y he de intentar ordenarlas, nada fácil cuando se trata de una nube tratando de golpear tu mente de forma incisiva, pero con los nuevos y frescos vientos todo se intentará, haber si de todo esto sale algo potable.

Por lo que deduzco tanto José A. Machota, como Eduardo Ruiz, os perdisteis un viaje, debido al cambio de arboladura, después del viaje a Puerto Rico, por lo tanto estuvimos juntos en esa época, así como también hicimos juntos el viaje a Guinea y el de Dakar.
Eduardo ese concurso al que tú haces referencia se llamaba “Lo tomas o lo dejas” presentado por D. Pedro Jiménez, que se hacia los sábados después de la Oración en el Alcázar, formaba parte del “Carrusel sobre las olas” a cargo de D. Juan Bohórquez Teniente médico, también haces referencia a Maroto y Ubero ambos de Cartagena, si mi información es correcta los dos están fallecidos,

Maroto que no continuó en la Armada murió en un terrible accidente laboral en la refinería de Escombreras, lo de Ubero lo desconozco, si estuviste destinado en el petrolero Teide puede que conocieras a Antonio Aranda Guillena, de Sevilla, gran amigo mío de aquella época. Por si os sirve de algo mi nombre de guerra en el Galatea y posteriormente en el Crucero Méndez Núñez era Murcia debido a mi procedencia.
Jiménez de Cisneros y Ponce de León, era de Madrid, gran amigo de nuestro compañero recientemente fallecido y siempre recordado Gerardo Ureña, son muchos los nombres que me suenan, otra cosa es ponerles cara a todos ellos.

Deseando lo mejor para todos y para cada uno de los que tienen algo que ver con este sitio, abrazos.Paz y Bien

Miguel Gómez dijo...

Que el día os sea placentero a todos, he decidido asomarme a este portillo, para dedicarle cuatro letras a Arminio por su cumpleaños, que fue en el mes de abril, pero que lo tiene cambiado en Facebook para confundirnos.
Que la felicidad te haya inundado en ese día y todos los sucesivos, junto a tu familia y buenos amigos, de todas formas FELIZ CUMPLEAÑOS, que el Dios marinero nos depare muchas y buenas singladuras más.
Recordad navegantes del Galatea “PORTILLO AL MUNDO”
Abrazos

Arminio dijo...

Gracias Miguel, espero que estés bien, aunque a veces cuando las cosas se tuercen, la procesión va por dentro, aunque yo no he podido reprimir la mía por más que lo intenté, pero como ya sabes todo vuelve a la normalidad.
Ya llevamos muchos años hablando del Galatea en Internet ( desde el año 2008) y parece que la gente nos visita pero pocos comentan, aunque gracias a Machota y a Mañogil, parece que esto vuelve a moverse. De todas formas navegar navegamos, pues desde hace pocos meses, que llegamos a las cien mil visitas, ya las hemos superado en 21. 000 vistas más, todo un logro.
Bueno Miguel agradecerte lo de mi cumpleaños pero muchas veces Facebook nos engaña, pero ha sido un engaño a conciencia pues como sabes aunque últimamente lo visito a menudo, nunca me gustó Facebook. De todas formas es una manera muy rápida de contactar unos con otros.
Bueno un saludo a todos y deseamos que el Galatea nos traiga nuevas cosas. Esperemos que haya suerte.

Angel Monge dijo...

Hola a todos de nuevo, hacia ya unos cuantos días que no escribía y naturalmente tengo cosas que decir, lo primero saludar de la manera más afectuosa posible a la Señora o Señorita Judit Cabrera, Judit entre todos procuraremos ayudarte, y también a un compañero ya veterano de nuestra Armada, Eduardo Ruiz Mañogil , interesantes relatos lo digo de verdad, y espero que sigamos disfrutando de tu experiencia, pues nada bienvenidos una vez más.

José A. espero que todo esté en orden, naturalmente me refiero a tu salud, ya sabes cuándo vamos cumpliendo años no vamos averiando, pero poco a poco, todo vuelve a la normalidad. Y si no mírame a mí que he estado muy mal tu ya lo sabes y voy mejorando, lento, pero mejorando, en tus escritos te veo muy bien , recuerdas muchas cosas que ahora yo eso lo valoro mucho , después del accidente me han quedado serias lagunas pero parece que voy a mejor.

Hola Miguel: Dices muy bien recordar de dónde venimos, como lo vamos a olvidar es imposible, pero también es verdad que hay que irse renovando con el tiempo. Fíjate tú sí sé de dónde vengo que estoy delante de la pantalla del ordenador hasta 15 horas seguidas, y en la mente solamente dos palabras El Galatea, pero gracias a eso hemos encontrado cosas muy interesantes y lo digo en plural porque Arminio ha hecho el mismo esfuerzo que yo o más, por cierto, hoy no ha sido su cumpleaños. Bueno tampoco pasa nada, pero te recuerdo que nuestro querido amigo Francisco Rebollo, en Buque escuela, estuvo publicando sus memorias en la armada, y naturalmente con una vida militar tan dilatada nos explico en los diferentes barcos que prestó servicio, y fueron muchos , luego recordó los diferentes nudos que hay , que son muchos también , y nadie jamás protesto, pero bueno , lo dejaremos como una anécdota más , pero a partir de ahora ese espacio queda reservado para El Galatea y nada más . Naturalmente seguimos buscando.

Ya para acabar me gustaría mandarle un abrazo a nuestro comandante, que parece nos tiene un poco olvidados, y claro todos por cubierta sin tareas ordenadas, luego pasa, lo que pasa. Espero en breve ver por estas páginas maravillosas algún escrito tuyo, tú sabes cómo te apreciamos, queremos y respetamos, por eso la Armada es así y lo galones pesan mucho, un abrazo y hasta la próxima.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Buenos días amigos, hoy pretendo inyectar una dosis de moral a toda la dotación y se me ha ocurrido que una forma de hacerlo bien podría ser transcribir aquí de forma literal el contenido de una carta que guardo como un tesoro y que me remitió hace unos años el Director de la Revista General de Marina. Dice así:

Madrid 29 Noviembre de 2009. Amigos de la Revista General de Marina. Sr. Director: Me llamo Juan Carlos Gutiérrez y soy un asiduo lector de su revista. Todos los meses recibo en mi domicilio con ilusión y ganas su magnífica publicación. El motivo de estas letras es para agradecer a su colaborador el Sr. Alférez de Navío D. Eduardo Ruiz Mañogil su magnífico reportaje escrito sobre el fabuloso y querido buque escuela de maniobra "GALATEA". Igual que su "hermano" Juan Sebastian de Elcano debería haberse quedado en nuestra querida Armada.

Preciosa estampa la del buque, en la foto del reportaje. Siempre que subo a Ferrol intento acudir a una cafetería en la calle Real que homenajea a este bergantín-goleta con todo tipo de fotos y con el nombre del establecimiento. Muchas gracias mi Alférez por haber escrito sobre este buque que perteneció a nuestra querida
Marina. Atentamente, Un amigo. Firmado: Juan Carlos Gutiérrez Aragón.

Espero y deseo que os haya gustado, al fin y al cabo son pequeños detalles como este los que nos estimulan y dan algo de sentido a nuestras vidas tan necesitadas a veces de afectos sinceros y desinteresados como los que se adivinan entre los renglones de esta sencilla y bella carta. Reconforta también el comprobar que, a pesar de los duros años que pasamos baldeando su cubierta, pintando su arboladura, durmiendo sobre el suelo, quitando cucarachas del plato de comida y recibiendo golpes y desplantes, el Galatea sigue teniendo amigos a lo largo y ancho de toda la geografía española y nosotros tenemos que ser los mejores.
Os dejo por hoy pero como dijo el general Mc. Artur: !Volveré!.

Arminio dijo...

Parece que nos cuentas muchas cosas del Galatea, y esto ayuda a que sigamos navegando, personalmente como yo no navegué en el velero, me quedo muchas veces sin saber que decir ante vuestros comentarios, que son los auténticos, nada tienen que ver con los que podamos hacer nosotros que ni siquiera salimos de La Graña. Eso si nos contentaban con navegaciones de prácticas de un día, en diferentes buques, como minadores, dragaminas, aquellos destructores pequeños, tipo Temerario, Audaz, etc.. que estaban en Ferrol, incluso en un submarino donde un contramaestre nos preguntó, quien sabía si estábamos navegando en inmersión o en superficie. Ante lo que con un grillete golpeó uno de los costados, recuerdo muy bien que fue el de babor, y nos dijo que dependiendo del sonido se sabía si estábamos bajo el agua o no.
Bueno pero esto no es el Galatea, es la instrucción que recibíamos a bordo, y como tal os cuento una de las muchas anécdotas, que seguro que Miguel y Castrillón ya se las saben de memoria.

En Capitanía General
Continúa........ A Valladolid, ya le habían amonestado en la guardia de la mañana por dar dos toques a un general de brigada al confundirlo con un comandante. Alegó que era muy alto y no le había visto el bastón y el sable en las hombreras. Con el aviso equivocado no le habían formado la guardia como correspondía a su rango y como era preceptivo para un general.
Al caer la tarde y antes de comenzar la guardia nocturna nos dirigimos en formación a los comedores que se encontraban frente a la fachada principal. Solo había que cruzar una calle y tras rebasar una verja metálica y subir unas escaleras, se accedía a ellos.
Valladolid me miraba ya desde por la mañana, con un semblante triste, acentuado por la regañina que el oficial de guardia le había echado por lo del general. Ocupamos las mesas con la cena en nuestras bandejas.

-Oye, que te parece la comida, es mejor que la del Galatea. –le dije, sentándome a su lado para levantarle el ánimo-. ¿Tú qué crees?
- Pues a mí me parece toda igual, -respondió, sin apenas levantar la mirada del plato- no encuentro diferencia.
-Bueno no veas todo tan negro, que lo del general le puede pasar a cualquiera. Como ves tan solo ha sido una llamada de atención.
-Espero que solo sea eso.
Después de cenar y ya de vuelta en el cuerpo de guardia, el sargento junto al teniente de navío, daban las instrucciones para la noche.

-No quiero que tenga que repetir a nadie dos veces vuestras obligaciones. Primero, en las literas se pude dormir, pero tiene que ser vestido, con las botas, las polainas y el correaje puesto, para estar en todo momento listo ante cualquier novedad. A quien vea esta noche dormir de otra forma, con las botas quitadas o el correaje desabrochado, le voy a tener haciendo guardias todo el curso.
-Segundo, los relevos tienen que ser puntuales, cada dos horas exactamente. Se os avisará de vuestro turno diez minutos antes. Tenéis que pensar que a todos nos gusta ser relevados puntualmente.
-Tercero, recordar el santo y seña que os voy a dar. Cualquier persona que pretenda entrar en el acuartelamiento, ante la orden vuestra de “¡Alto, santo y seña!” debe detenerse y responderos correctamente. Ante cualquier problema, con el silbato que lleváis avisáis al cabo de guardia.... Sigue..... Ya se verá más cuando se publique el libro.
Un saludo a todos

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola compañeros,que tal,yo tengo que deciros que después de mi mal de espalda he tenido una faringitis tremenda,pues creo que es de tipo alérgica al polen de la primavera y para más motivo,vivo frente a un parque de recreo llamado de los Príncipes.Gracias a Dios estoy y bien de todo,voy a empezar nueva vida ir a mi gimnasio y llevar vida tranquila.
Bueno con relación a lo del General,quiero tener el atrevímiento de contaros un chiste,ante todo es un chiste y no quiero que nadie se sienta a dolido pues sólo es un chiste.
Estaba el Sargento de guardia en la puerta del cuartel y va hacia el pueto y le dice al Capitán,mi Capitán en la puerta del cuartel hay una Mierda grandísima,le doy parte al Coronel y contesta el Capitán dásela entera.Bueno no se sí he dicho que soy vuestro compañero que os aprecia Antonio Machota,hasta la próxima un abrazo.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Amigos, confieso que mi adicción al bolígrafo y a la vieja Olivetti han sido los culpables de mi tardía incorporación a esta magnífica tertulia. Al final he claudicado y con la colaboración de mi hija empiezo a perderle el respeto a este monstruo que se llama ordenador, así que aquí me tenéis luchando a brazo partido con el ratón y jurando en hebreo cada vez que meto la pata.

Hoy he leído algo acerca de las tortugas y he recordado un episodio que vivimos a bordo de nuestro velero y que estoy seguro también recordaran Castrillón y Machota. Habíamos salido de Puerto Rico y navegábamos plácidamente cuando algo turbó nuestra tranquilidad, sobre la superficie del mar nadaba una bonita tortuga, se arrió uno de los botes y el comandante capitán de fragata Liaño de Vierna se encargó personalmente de su captura y de depositarla en un tonel de agua que se había preparado, recuerdo que soltó un berrido y una risotada, !me ha mordido!.

El 15 de Julio, hace 59 años a aquella tortuga se le concedió la libertad y desembarcó del Galatea para sumergirse en las azules aguas de la bella ría de Ferrol. Conociendo la longevidad de estos animales no deja de ser bonito pensar que tal vez aquella tortuga portorriqueña se nacionalizó española y todavía nada feliz, aunque algo más pachucha, por las aguas de nuestra querida Galicia.

Al comentar esto en casa el truhán de mi hijo, de forma socarrona me ha largado lo de "esa batallita nos la has contado treinta y tres veces papá". No he dicho nada, me he limitado a sonreír, he mirado al cielo, he pensado en Gerardo Ureña, en Sánchez Maroto, en nosotros y he murmurado por lo bajines "ladran, luego cabalgamos". Dios os guarde amigos. Atentamente, Eduardo Ruiz Mañogil

Castrillon dijo...

Con muy buenos vientos por un largo, va navegando aquel viejo velero llamado Buque Escuela Maniobra Galatea, gracias a la incorporación de nuevo de aquellos viejos amigos y compañeros como nueva dotación.
No, no estuve ausente, estoy al tanto de vuestras andanzas sobre la cubierta de ese buque que nos forjó a todos en nuestro primeros años de la juventud.

Estuve leyendo y releyendo todos los escritos, mi mente va recordando todos los acontecimientos de aquellas legendarias navegaciones, y qué, claro teníamos que ingeniarnos mucho para poder mantenernos como podíamos, durante los largos días de navegación para llegar a los puertos de destino.
Aranda, Mañogil, Miguel, Monge, y como no, nuestro muy querido amigo Arminio, dueño de este blog, en el cual, nos reúne a todos los compañeros y amigos de la navegación a vela.

No sabéis la nostalgia que invade mi mente, cuando leo los acontecimientos que pasábamos en aquella, navegaciones. Doy gracias a Dios porque a pesar de los años transcurridos no volvemos a juntar.
Aranda claro que me recuerdo de tu nombre, pero me recuerdo por el apellido de Aranda, y cuando nombráis aquellos rudos contramaestres, que nos enseñaban a base de violencia física, y castigo en las vegas de los juanetes y gavias del trinquete y mayor, de los cuales yo jamás me escapaba a este castigo.

Voy repasando lentamente en mi memoria nuestra detallada vida en las largas navegaciones, Puerto Rico, Pernambuco (Brasil), Nueva York, las Islas de Funchal,Cabo Verde, Lisboa, Etc.etec. con todas sus incidencias de los grandes temporales, días de gran calma cuando se navegaba por el Ecuador, aquellas puestas y salidas de sol, nuestras tertulias en la cubierta, y en el castillo, hasta que eran interrumpidas por los funestos ruidos penetrantes de los silbatos de los contramaestres, que rompían toda la serenidad y silencio de la mar, ya que solamente se oían el resoplar de los delfines que jugueteaban por el costado y proa del buque, eran nuestros inseparable acompañante.

Claro que hay una vida completa a bordo a aquel buque, entrañables amigos y compañeros. No, no me canso de ir repasando poco a poco, también me detengo en nuestras comidas, en aquellas duchas sobre la cubierta ( con la belarmina) para refrescarnos por aquellos tórridos días por el Ecuador. Como nos gastábamos bromas los unos y los otros.

Bueno no os doy más el palizón, ya sabéis todos lo que eran aquellas navegaciones, nuestro buque impulsado por el viento, y claro siempre mirando hacia las velas, y las guardia de timón, de serviolas, de guindolas.
Ya nos dedicaremos a mencionas anécdotas vividas en propia persona a bordo.
De momento recibir un muy fuerte abrazo todooooosssss, Miguel gracias por ponerme al corriente telefónicamente de todo, Arminioooooooooooo, no me olvido de tiiiiii.

Arminio dijo...

Que alegría de ver a bordo a nuestro comandante, se conoce que en Pernambuco con los calores, la cerveza, la playa al atardecer y las nativas, le alegraron tanto que decidió quedarse y ver marchar al Galatea sin él. Pero bueno pronto se dio cuenta de que su gente estaba a bordo y decidió dar por terminado su merecido descanso en el cuartel de la Armada brasileña, como hace mucho años cundo fueron invitados a comer y luego la dotación del Galatea les correspondió, viendo como devoraban las tortillas de patata.

El caso es que ya está gobernando el buque y Miguel espero que le haya dado novedades como bien dice el señor comandante. Todos los demás seguimos mirando por cubierta para ver si aparece alguien, aunque ya contamos con la compañía de dos veteranos “patas negra” como son Mañogil y Aranda entre los asiduos de siempre.

Personalmente ando algo liado pues he cogido la presidencia de la Liga Naval de Castilla y León, pero después de confeccionar el blog respectivo, ya vuelvo a la normalidad. Cuando tenga más tiempo le dedicaré las energías que le deba dedicar, pero nunca dejando como punto primordial El Galatea.
Bueno señores animaros a escribir y como suele decir Miguel, Paz y Bien.

Angel Monge dijo...

Bueno estoy muy contento, porque nuestro comandante de nuevo está a bordo, hacía falta y mucha. Un ruego y es para él, se que estás perfectamente informado de todo lo que ocurre por Miguel, con el que suelo hablar casi cada semana, por el sé que estas bien y cumpliendo con tus compromisos sobre todo familiares, pero un ruego, que es el mismo de siempre déjate ver más por cubierta porque un día se va a liar parda como se suele decir, fíjate que Miguel nos puso firmes a Arminio y a mí, yo no me lo podía creer , pues nada como que la veteranía es un grado le tuvimos que hacer caso y cumplir con la orden , que no era otra que el arranchado y dejar el barco inmaculado.

Bueno bromas aparte , pero yo la he dejado caer, es que empezamos a investigar para encontrar más información de nuestro barco, pero claro por el camino nos hemos ido encontrando tesoros muy valiosos, algunos de verdad muy interesantes y de ahí ese nuevo grupo Historias Navales de Antaño , por cierto el nombre es precioso y se lo puso Miguel, no me extenderé , porque entre otras cosas tu formas parte del grupo y sabes muy bien de que hablo. La misión recuperar si se puede y encuentra más información de El Galatea, pero claro hemos encontrado autenticas joyas, y allí como tú sabes publicamos. Otro ruego, ya sé que hoy pido mucho, déjanos algún regalo a modo de comentario , una foto de algún barco , un escrito de tu paso por la Armada , lo que tu creas conveniente , esperamos ese regalo , un abrazo mi comandante y siempre a tus ordenes .

A los más veteranos, solo expresarles mi cariño y admiración por su paso por nuestro barco, yo también pase pero no tuve la fortuna de navegar, y eso para un marino es muy complicado, lo tengo que decir porque se me revuelven las tripas pero nada puedo hacer, es cierto que mi vida es la mar, creo que ya lo he explicado muchas veces pero en El Galatea no navegue, y ya no lo podre hacer jamás , es mi asignatura pendiente , ahora le quería preguntar a Arminio el nombre de un oficial, compañero de grupo que dice me tuvo a sus órdenes , si, lo dice el pero yo con el maldito accidente de buceo aun no consigo recordar según qué cosas y ahora me falla el nombre, y me entra muy mala leche , perdón por la ordinariez , pero es que me saca de mis casillas el no poder recordar según qué cosas, estoy mejor , pero no lo suficiente , lo dejaremos para otro día .

De quien si me acuerdo es de la Señora o Señorita Judit Cabrera, espero no equivocarme en el nombre, que acudió a nosotros para pedirnos ayuda, porque le quería hacer una pequeña biografía a su padre con motivo de su jubilación. Hay un compañero nuestro José Díaz Balsa, que explico que había estado destinado en un barco y que mantuvo una buena relación con un Cabo 2ª especialista en maniobra de apellido Cabrera, que además era de la parte de Alicante, Judit si lees este escrito, procura decirnos el curso de tu padre y si es de Alicante o cercanías y podremos ayudarte mejor, todos lo deseamos, un abrazo y hasta la próxima.

Perdón, quisiera enviarle un abrazo a nuestro amigo Manuel Carrasco, que hace tiempo no sé nada de él, ahora si un abrazo.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Muchas gracias, Ángel, por tu recuerdo. Estoy muy ocupado últimamente por otros asuntos, pero no dejo de subir a cubierta a otear el horizonte, como es el caso.
Un abrazo a todos.

Jose Antonio Machora Aranda dijo...

Hola compañeros me alegra mucho saludaros, tengo poco que deciros, pero como siempre me alegran vuestros comentarios. Ayer me acordé que en el buque Hidrógrafo Tofiño, teníamos un bote muy curioso en aquellos tiempos, le llamaban creo recordar Wínchester, quizás este mal escrito pero os explico como era.

Era un bote con un fuera borda potente, bastante eslora y hacia las veces de lancha de desembarco, pues la hélice tenía una especie de caracola que la envolvía al llegar a las arenas de la orilla de las playas, facilitaba el desembarco. Para salir se abría la caracola con una manivela cerca del timón de mando y acelerando provocaba un hoyo en la arena y salía a navegar sin problemas. Cuento esto porque todavía a nuestra Marina no habían llegado las lanchas de desembarco, las cuales conocí y mandé una en el conflicto de Sidi Ifni.espero no haberos cansado con el comentario, lo que sí deseo que Angel Monge como experto en lanchas me diga si tenía noticias de este tipo de bote que hacia las veces de lancha.
Bueno no me canso de deciros que muchas gracias por vuestros comentarios, y si es posible ayudar a esa chica que tiene interés sobre la single dura de su padre en la marina, un abrazo a todos y hasta la próxima.

Castrillon dijo...

Hola a todos, muy buenos y calurosos días.
Perdona Carrasco, ya que en la anterior exposición no te nombre, re recordé ya cuando había mandado el escrito, ya que tu eres una persona clave aquí , por ser el artillero y jefe de Armas, tanto de superficie, antiaéreas y armas submarinas, y lo mas importantes eres el jefe de MI guardia pretoriana y secreta, ya te subiré el sueldo no te preocupes.
!!!! Bueno, bueno,bueno ¡¡¡¡¡, ahora resulta que aparece aquí la Marina de Castilla al mando del don Arminio, lo que me faltaba por oír, siempre intentando levantar una sedición a bordo contra mi mando, y al no prosperar gracias a mis guardias personales, aparece con una Armada, la famosa Marina de Castilla.
!!!!!!!!! No conseguirás arrebatarme el mando, esta es mi armada invencible, y ya le doy órdenes, al condestable Carrasco, para que prepare un buen zafarrancho de combate, y todos los torpedos, minas, antiaéreos, cañones y nidos de ametralladoras estén listos para su uso inmediato, y todos a sus puestos de combate con los cascos y chalecos salvavidas puestos y bien ajustados, que no tardare de pulsar los lúgubres sonidos en todo el buque de Zafarrancho de combate.

Bueno me alegro de veros a todos de nuevo, una pregunta para Aranda,
Oye Aranda, te pregunto si, estuviste embarcado en el Galatea en fecha 23.de Abril del 55, ese viaje navegábamos desde las Islas de Cabo Verde a Pernambuco, Brasil. Te lo pregunto porque en ese o en el viaje de a Puerto Rico en el 56, cuando navegábamos por el Ecuador, al no tener ni una brizna de viento, se arriaron los botes y se abrió el tangón para que todos los que quisiéramos lanzarnos al agua, a darnos un baño lo hiciéramos, y así fue, todos nos lanzamos desde la borda y desde el tangón al agua, mientras los botes estaban a nuestro alrededor para en caso de que vinieran tiburones sacarnos rápidamente, .

Ese baño fue impresionante, sabiendo que bajo nuestro cuerpos, habían cientos de metros de agua y una vida llenas de grandes peces, en particular tiburones, peces espada, pez martillo, etc, porque navegando los veíamos, pero era tal la emoción que sentíamos que, no hacíamos caso de las llamadas de atención que nos daban los de los botes para que permaneciéramos todos cerda de ellos.
Los que estaban en cubierta vigilando, sudaban tinta, y brea, de la tensión que tenían al vernos nadar fuera de la protección de los botes salvavidas, los contramaestres hacían chirriar a tope su silbatos para llamarnos la atención, pero nada, hasta que el Comandante mandó que saliéramos todos del agua.

Ahí fue cuando verdaderamente los patrones de los salvavidas se las vieron y desearon para que fuéramos hacia las escalas de gato que del tangos y otras que habían puesto en las bandas de babor y estribor.
Mira a ver si haces memoria , y me dices si fue en ese viaje a Puerto Rico, o fue en el de Brasil.
Bueno amigos y compañeros todos, nuestro ordenanza de tercera, Miguel , me pone al corriente de todo, ya que estoy a caballo entre Madrid y Asturias.
Recibir todosssssssssss un muy fuerte abrazoooooooooo.

Castrillon dijo...

Hola a todos, ya veo que estáis todos escondidos por los chinchorros del bauprés y por entre la batayolas entre los coys, parece que me tenéis miedo.
¿Qué pasa que os cogí a todos desprevenidos mientras estabais de fiesta en plena toldilla celebrando el levantamiento de Arminio como nuevo jefe?.
Pues eso parece, ya creo que lo vais tener muy claro, ya se los que están de mi parte y los sediciosos.

No tenéis escapatoria, vais a hacer de palletes de colisión pasados por la quilla, si Arminio no abras esos ojos como sartenes, ya esta en marcha mi guardia personal dirigida por el Condestable Carrasco, y otros secretos.
Miguel también esta entre los sediciosos de fiesta, con mis fríos barriletes de cerveza, además utilizando mi única tumbona.
Sí, sí, no mirar sorprendidos los unos para los otros, quedásteis al descubierto todos. Bueno os estoy esperando.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Por supuesto, comandante Castrillón, yo me cuento entre los posibles amotinados. Yo siempre presto a los cañones para defender la autoridad establecida.

Castrillon dijo...

¿Quéeeeeeeeeeeee? ¿ El jefe de mi guardia personal se suma a los sublevados ?
No, no estoy perdido, sacaré a relucir y a actuar de inmediato a mis fieles y reservada legión de actuación rápida, son implacables.
Arminio no pongas esa cara de risa que enseguida saldrás corriendo con todos tus amotinados, y seréis pasados por la quilla, y si alguno sale con vida, será abandonado en una cacerola e doscientas millas de la costa.
¿Qué os pasa que nadie quiere subir a la cubierta? tanto miedo me tenéis?
recordar que no soy un caníbal, de momento,

¿Alguien me sabe decir como era la chimenea de la cocina del Galatea,? si, si dije bien, yo la recuerdo muy bien y tal como era. El que lo recuerde que la dibuje en el blog, o en Facebook.
¿Quién se recuerda de los peces voladores? a veces por la noche se caian en la cubierta y nosotros corriendo a echarles mano, para pasarlos por la sartén.
Bueno de momento no quiero entrar mas aquí hasta que no suba la tripulación a la cubierta,
¿Enterados ? recibir todosssss un muy cordial saludo y un muy fuerte a varazo, incluidos los visitantes.

Arminio dijo...

Bueno parece que toda la tripulación del Galatea está en marcha, lamentablemente me he perdido toda esa algarabía que se cuece por cubierta, pero me he quedado durante toda la semana sin Internet y hoy al asomarme por el portillo me he dado cuenta que mi cabeza está en juego. Madre mía me tendré que esconder entre el mamparo de colisión y la roda del buque, en un lugar que nadie me pueda encontrar, aunque Castrillón sabe como se llama esta parte del buque, pero no sabe un apartado secreto donde estaré escondido.

Bueno parece que se habla de los peces voladores y del baño camino de Pernambuco, pues para Machota y los que nos son muy antiguos en el blog, os relataré algo de estos acontecimientos. Digo lo de la antigüedad, pues hace mucho tiempo se habló de estas anécdotas.
Primero en cuanto a la chimenea de las cocinas se podía ver en una foto del Galatea saliendo de Barcelona, y que motivó este comentario para la pintura del Galatea que se hizo.

“Al mirar la fotografía advierto que el Galatea merced a su propulsión mecánica está saliendo de puerto, pero no veo en ningún momento la estela de humo de sus máquinas. Solo observo una especie de chimenea, semioculta por una balsa salvavidas situada a la altura del tangón de estribor y en las inmediaciones del palo trinquete.
Consulto dicho extremo con los componentes del blog Buque Escuela de Maniobra Galatea y me responden que esa chimenea pertenece a las cocinas, por lo que intento darle la cuadro un estela de humo, para lo que intento averiguar por donde estaban las chimeneas de la sala de máquinas”...
Bueno hasta el siguiente comentario con las anécdotas. Saludos.

Arminio dijo...

Las jornadas siguientes, tranquilas y ausentes de novedad alguna, sumía a la tripulación del Galatea en una constante monotonía, en las sucesivas singladuras de suaves vientos, en las repetidas tareas de maniobras en los palos, en los trabajos de mantenimiento en el buque e incluso en las actividades de ocio. Cualquier suceso por nimio que fuera, atraía la atenta mirada de los hastiados tripulantes.
Hasta los peces voladores, que cerca del velero planeaban en sus cortos vuelos, motivaban las apuestas por la duración del recorrido sobre la superficie del agua antes de volver a su líquido elemento.

Era curioso verlos salir del agua y volar a una altura de un metro aproximadamente, llegando incluso algunos, a caer sobre cubierta revoloteando, hasta que eran presa de manos humanas. Pez que vuela a la cazuela.
Incluso cualquier barco que se divisase en el horizonte era recibido con júbilo por aquellos jóvenes muchachos siendo para ellos todo un acontecimiento.
Algunos mercantes al divisar el velero variaban su rumbo para acercarse todo lo posible sin cortarle la proa, a fin de contemplarlo más de cerca.

Las dotaciones sacaban sus pañuelos, tomaban fotos y hacían señas, que no eran correspondidas de la misma manera por los marinos de guerra, que se limitaban al preceptivo saludo con la bandera, aunque sus ojos se perdían en las cubiertas y en las gentes de los navíos civiles, imaginando como tenía que ser la vida a bordo de ellos. Siempre creían y no andaban mal encaminados, que mucho más cómoda y relajada que en la galera que les cobijaba.
Una mañana después del desayuno, se tocó maniobra de general, y todos los alumnos especialistas se miraban extrañados, ya que las condiciones de la mar no eran las que podían obligar a cambiar drásticamente el rumbo prefijado hacia las costas del continente americano... Sigue pero ya se habla del baño en el Atlántico.

Arminio dijo...

Una mañana, el ligero viento dejó de propulsar el continuo navegar del velero llegando a detenerse por completo. A la espera de un cambio en la meteorología, el comandante del Galatea permitió a la dotación darse un baño en las verdes aguas oceánicas. La idea era de dar un respiro a los jóvenes e inquietos aprendices, y aprovechar de esa manera el acontecimiento para el aseo del lamentable estado de su higiene personal a consecuencia de tener racionada el agua a bordo.
Se ordenó desplegar el tangón de la banda de estribor, con su escala de gato y largar otra escala por la borda, así como arriar un par de botes con su dotación para vigilar a los nadadores, impidiendo de esa manera que se alejaran mucho del casco por si se diera el avistamiento de los temidos tiburones. También y en mayor prevención se dispuso una guardia especial armada con fusiles.

Los aprendices guardaban el equilibrio sobre el tangón a fin de bajar por la escala para no chapotear y atraer de esa manera a los escualos, pero se empujaban, y caían unos detrás de otros al agua.
Los contramaestres sabiendo el riesgo que había, les llamaban para que salieran pronto del agua por las escalas, pero los jóvenes ajenos al peligro, no hacían caso a las advertencias teniendo que intervenir el comandante desde la borda para ordenar a los cabos primeros que estaban en el bote, que les recogiesen.
La mayoría se escapaban nadando, haciendo que los cabos se enfadasen con los aprendices, el comandante con los contramaestres y éstos con los cabos ante su impotencia, pues nerviosos trataban de agarrarlos para que subiesen a bordo.

Estas advertencias eran muy serias ya que todos, menos los divertidos y entusiasmados jóvenes, sabían el peligro que realmente existía. Aquellos muchachos entre los que se encontraban nuestros protagonistas, iban a lo suyo, inconscientes del riesgo, hasta que poco a poco los cabos les iban enganchando desde el bote y les hacían subir a cubierta por las escalas.
En esos momentos, el serviola de guardia avisó de la presencia de varias aletas de tiburón que cada vez se acercaban más al buque, a una media milla de distancia más o menos. Lo comunicó al oficial del puente que rápidamente puso el hecho en conocimiento del comandante, que nervioso mandó tajantemente la retirada de los nadadores que aún permanecían en el agua. La orden se escuchó por la megafonía y todos rápidamente comenzaron a abandonar el agradable pero peligroso baño… este texto continúa pero habrá que tener el próximo libro para leerlo.
Un saludo a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Tremendo error de redacción, comandante Castrillón. Quería decir que YO NO ME SUMO a los amotinados. Yo fiel a la autoridad establecida y presto a defenderla junto a los montajes. A sus órdenes, mi comandante.

Castrillon dijo...

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Muy bien Condestable Carrasco !!!!!!!!! me parecía raro, pero ese levantisco Arminio y Miguel, tienen un arte de convencer que se acepta todo lo que dicen,.
Por eso Arminio anda escondido, en todos los lugares del buque, cambiando constantemente para no ser localizado, pero lo tiene claro ahora.
También tengo una dotación de ratas del buque, que pertenecen a mi guardia personal, para ser localizados los amotinados.

Estas ratas estaban tan familiarizadas con nosotros que se permitían el lujo de cuando estábamos durmiendo en los coys colgados, a la salida de las guardia de mar por las noches, yo no se como se arreglaban que pasaban a través de las bolinas y andaban por encima de la manta, molestándonos. Claro eran inútil espantarlas, volvían de nuevo, pero lo que hacia era envolverme muy bien en la manta tapada la cabeza, claro que las oíamos pasar por encima de la manta, hasta que me quedaba dormido, hablo en primera persona porque fui yo personalmente quien padeció la visita de estos roedores. También eran muy asiduos cuando dormíamos la siesta en el suelo de los sollados, nos eran muy familiares y cada brigada teníamos asociadas a algunas de ellas.
por eso digo que tengo una brigada de estos roedores, como fuerza investigadora, así que Arminio y Miguel no tenéis escapatoria.

Gracias Carrasco, por estar en disposición de ataque a los sublevados. Bueno amigos todos , !!!!!! ordenanzaaaaaaaaaaaaa Miguelllllll. saca unos barriletes para invitar a los tripulantes de este buque. Recibir un muy fuerte abrazo todossssssssss .

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Terrible experiencia eso de las ratas. Me alegro que todo quede aclarado.
Cordiales saludos a todos.

Angel Monge dijo...

Adolfo Alonso Zarandona, os acordáis, ese era el nombre del oficial que dice me tuvo a sus órdenes, y digo oficial porque se retiró como Capitán de Navío, curiosamente mantengo con él una estupenda amistad, pero sigo insistiendo que yo no lo recuerdo del Galatea, tendré que echar mano de Arminio a lo mejor él lo recuerda, pero insisto al margen de todo lo dicho me parece un muy buen amigo y una gran persona. Si lo tuve en el Galatea me debió tratar muy bien, porque no lo recuerdo. Os quiero decir que poco a poco voy mejorando, la memoria es más lúcida y no me irrito tanto, porque recuerdo más.
Mi comandante, en este barco hay dos personas conflictivas, una mucho que es Miguel, el eterno lobo con piel de cordero,………..que malo se ha vuelto, no me lo puedo creer, cualquier motivo es bueno para montar un motín y darnos la culpa a los demás, por cierto estoy en Historias Navales de Antaño, hombre dejaros ver, creo que se ha hecho un trabajo de momento muy interesante y aun no llevamos un mes.

Arminio, amigo mío olvídate ya de una puñetera vez de la roda, que curiosamente está muy cerca de la dama, y tu amor por ella, te voy a ser sincero no tienes nada que hacer, con lo trabajador que eres y que poder tienes para escaquearte de las órdenes de nuestro comandante, al que le diré que El Galatea amarrado de barco pontón también recibía visitas de esos molestos roedores, lo recuerdo muy bien, porque los días de guardia dormía en el barco y a más de uno tuve el desagradable placer de ver, creo que en el fondo es normal, te vas a cualquier puerto pesquero y allí andan a sus anchas, lo digo por experiencia, es más en el puerto de mi pueblo que solo hay barcos de recreo alguna también se deja ver.

Recuerdo Ferrol con mucho cariño, me gustaría volver, pero que todo estuviera igual que cuando llegué aquel 30 de Agosto de 1974, y ver aquel viejo y vetusto velero en el cual siempre creí que podría navegar, y no fue así, tengo la libreta militar delante y pone que me incorporo el 1 de Septiembre de 1974, ya ha pasado toda una vida y me coge con el paso algo cambiado, el 29 de mayo he cumplido años, y mi cuerpo ya los nota demasiado, tengo los ojos rojos, serán de emoción al recordar, o será de trabajar demasiado con el ordenador, la verdad es que me da igual, la cuestión es que estoy cansado.


Si Arminio recuerdo muy bien al famoso y mal carado cabo Largo, que desagradable que era, siempre buscaba la guerra, o lo que es lo mismo un abuso absoluto de poder, como Don Antonio, que con mi actual estado de ánimo me importa un pimiento, las maldades se pagan y el tiene una lista muy larga, un ser acomplejado digno de ser visto por el mejor Psiquiatra, que malos recuerdos me trae Usted. Pero bueno ha venido nuestro comandante que veo que tiene a Manuel Carrasco como un muy buen aliado y me parece de maravilla, las visitas sorpresas, son eso sorpresas y con el permiso de todos hoy me pego un lingotazo de cerveza a vuestra salud. Para los no nombrados mi más sinceras muestras de afecto, cariño, amistad y buen querer, que al final de la vida eso es lo que nos queda, y perdón que día más malo tengo. Mi comandante yo siempre a tu lado que es donde mejor voy a estar, un abrazo y hasta la próxima.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

He leído con atención cuanto escribes, Ángel. Todo muy bien explicado, aunque se trate de experiencias ya más cercanas en el tiempo para mi, pues pasé por el Galatea 12 años antes.Saludos cordiales a todos.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Hola muchachos, un cordial saludo. Ante todo quiero decir al comandante Castrillón y al condestable Carrasco que han activado las neuronas de mi cerebro y he recordado cosas que uno cree ya olvidadas pero que en realidad yacen dormidas entre los pliegues de nuestro corazón y de nuestra mente.
Al mencionar los cañones me he visto a mí mismo con diecisiete años cubriendo candeleros en la banda de estribor en el castillo de nuestro Galatea y al condestable Fontanilla situado a crujía y rugiendo, !fego el 1! y al sirviente del citado cañón contestando, !falló!, de nuevo el berrido de Fontanilla, !fuego el 2! y la respuesta del sirviente de fuego, !falló!. Fontanilla pedía a gritos !martillo, martillo! y se liaba a martillazos con ambos cañones hasta que los hacía disparar y soltar una nube de hollín, pólvora y estopa que a los que allí estábamos nos dejaba mas negros que Antonio Machín.

Aranda yo también fuí patrón de una LCM en la Base de Las Palmas, concretamente de la LCM8, fue a comienzos del 58 cuando desembarqué del Galatea y el mecánico de mi lancha era cabo primero y se llamaba Sebastian Pendón Melgares. Todos dependíamos del contramaestre don Manuel Cala Romero, un cañaílla chiquitito pero con muy mala uva cuando se cabreaba aunque no era mala persona. Quizás recordéis a mi gran amigo Raúl Santana Benítez, nos hicimos amigos en el cuartel de instrucción de San Fernando y mantuvimos esa amistad durante los dos años de Galatea, un canario noble y fuerte al que yo consideraba algo así como mi primo de “Zumosol” y al que yo familiarmente llamaba "papuchi". ¿Os acordáis del espectáculo artístico que se organizaba cuando navegábamos?, yo recuerdo a un cartagenero que se llamaba Pedro y que imitaba a Pepe Blanco que por entonces estaba muy de moda y que lo hacía muy bien. Otro día os contaré como invertía yo en Ferrol el duro que mi inolvidable madre me mandaba en el interior del sobre junto a su carta repleta de amor. Aquello sí que era economía y no la de ahora. En fin amigos, lo dicho, a cuidarse y a ser felices y ojo con la primavera que la sangre altera. Un abrazo para todos.
Atentamente, Eduardo Ruiz Mañogil

Jose Antonio Machora Aranda dijo...

Hola soy Antonio Machota, quiero contestar al compañero Castrillon y a Eduardo.
Yo soy del curso primero del 55 hice el periodo de instrucción en Ferrol, embarqué en Marzo del mismo año en el Galatea. Yo recuerdo que mi primer viaje fue a Bremen en Alemania, el puerto que amarramos era Europa Haffen, era fluvial pues el río se llama Queseras, no se sí está bien escrito.

Recuerdo que los tres días de navegación permanecí en el suelo del sollado de proa, no sabía poner las bolinas al coy,
En Bremen me puse hecho un verdadero marino, pues al volver a navegar era otra persona, nunca más me volví a marear, aunque alguna vez si he hechado la mascada. Lo que no se ni recuerdo hacia donde navegamos después, lo que sí se es que he estado con el Galatea, en Pernambuco, también en la isla de Santo Antonio en Cabo Verde, isla de Funchal en las Madeiras y San Miguel en las Azores. Mi último viaje fue a Puerto Rico y embarqué en el buque Hidrógrafo Tofiño de Cabo 2 de maniobra para hacer la especialidad de Hidrografía.

En diciembre del 59 me licencié en Las Palmas de Gran Canarias. Yo muchas cosas he olvidado después de un accidente de coche, pues fue debido a pérdida de conocimiento. Con relación a nuestro compañero Eduardo, en relación a mi anterior escrito, tengo que decirle que el bote que teníamos en el Tofiño, hacía las veces de lancha de desembarco pues lo empleábamos en los atraques en las calas y playas para hacer medidas en las cartas de mar. Sobre las lanchas fue en el conflicto de Sidi Ifni, pues sí eran LCM, yo no llegué a conocer las LCM 8.

Saludos a todos los demás compañeros y felicitar Arminio por sus nuevos escritos y sobretodo por lo nuevo puesto.

Miguel Gómez dijo...

Hola a todos, tertulianos y visitantes de este blog, ni que decir tiene que me alegra enormemente que estas tertulias sigan produciéndose el castillo del Galatea, aunque sean de forma virtual, ya nos gustaría que fuesen reales, pero la historia se cuenta después de pasada.

Lógicamente leo detenidamente todos los comentarios que se insertan en este sitio, cuando leo los de Eduardo tengo la sensación que son los míos propios, sin duda que su historia en aquel viejo velero también forma parte de mis recuerdos, si, Eduardo recuerdo perfectamente a tu amigo Raúl, (el canario) este estaba destinado en la cocina de marinería, antes de entrar de ayudante especialista, fue relevado por otro de mi curso que su nombre era Eleuterio Sánchez, lo recuerdas? Ambos continuaron en la Armada, Raúl Santana se retiro de alférez de navío, supongo que tú harías lo mismo, también debes de conocer a Manuel Martínez Carretero, Mariano Vera, Manuel Correa etc. Todos de Cartagena.
También en tu comentario haces mención a Perdro García Esteban, alias Pepe Blanco, este falleció hace cuatro años aquí en Barcelona, D. E. P. fuimos grandes amigos junto a un reducido grupo de Galateanos que nos juntamos en esta gran ciudad, que por cierto quedamos muy pocos de aquel grupo, este compañero y amigo ya fallecido aportó algunas fotos a este blog, entre ellas las del festival “carrusel sobre las olas” si te das una vuelta por imágenes de este blog, puede que veas alguna que hasta creo que debes de estar tú, Pedro García se quiso seguir llamando Pepe Blanco hasta el final de sus días, llevaba al Galatea muy dentro.

Celebro el regreso del Comandante Castrillon a toldilla, puesto que hacía tiempo se encontraba desierta, la próxima vez que se aleje mas de cien millas le haremos la jugarreta, en los tiempos que corren debe ser fácil quitarle el sillón y la hamaca, queda dicho y me aliare hasta con Ángel si fuese necesario.
A todos, y muy especialmente para a los colaboradores gráficos un afectuoso saludo.
Paz y Bien.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Hola a todos. He estado un buen rato leyendo antiguos comentarios y me doy cuenta de lo que me he perdido. He comprobado con tristeza que Pedro (Pepe Blanco) también participó con los viejos galateanos.

Miguel no lo sabe pero Pedro y yo fuimos durante años compañeros de juegos y travesuras, vivíamos en la misma calle, muy humilde y de la que actualmente solamente quedan ruínas, él era "el Pedrín" y yo era "el Eduardín", recuerdo como si fuese ayer como bajábamos nuestra calle saltando los escalones de tres en tres, en el Galatea coincidimos un tiempo hasta que yo desembarqué a primeros del año 58 y ya no volvímos a vernos.
A Mariano Vera y a Manolo Correa los veo con frecuencia pues viven cerca de mi domicilio, Eleuterio y yo nos veíamos a diario tomando la "meridiana" en un bar cercano pero falleció no hace mucho tiempo.

Amigo Aranda yo navegué en el Tofiño en el año 58. Me iba con un mes de permiso para Cartagena y para ahorrarme las pesetillas que me costaba el viaje en la bodega de aquel siniestro buque que se llamaba Plus Ultra y que era de la Transmediterránea le pedí autorización al segundo del Tofiño para hacer el viaje con ellos ya que zarpaban rumbo a Cádiz. Nada mas salir de Las Palmas se nos vino encima un temporalazo y el Tofiño navegaba mas millas hacia atrás que hacia adelante, se ordenó navegar a dos vigilancias y el segundo se acordó de que había un cabo segundo de maniobra que iba de pasajero (yo) y me hizo reforzar una de las vigilancias.

Cuando arribamos a Cádiz a los ocho o diez días ya me había cargado casi medio permiso. Núnca mas pisé la cubierta del Tofiño. A quién recuerdo muy bien es al querído Carpanta. Yo estaba de guardia militar creo recordar que en San Juan de Puerto Rico, el sargento de la guardia era el cabo primero Monedero.

Hubo una salida de francos de paseo, el Carpanta, que estaba en mi mismo rancho me dio la mano y me dijo "adiós paisano", "hasta luego" le respondí, me miró y sonriendo con aquella boca tan grande que tenía y con la que se zampó un montón de huevos como bien recordareis los mas "viejos" del lugar, me dijo "no paisano, adiós y para siempre", bajó por el portalón y nunca volví a verlo. Lo recuerdo en la escalera del sollado de proa, en pleno temporal, aguantando balance con la gaveta en una mano y la bandeja en la otra, nosotros plato y cuchara en ristre sentados sobre el suelo pues no se habían armado mesas esperando el rancho, el balance fue demasiado grande y el pobre Carpanta no pudo aguantarlo y se fue escaleras abajo con gaveta y bandeja. Cuando intentábamos aprovechar algo del arroz y de los huevos fritos el Carpanta que estaba mareado como un pato largó la mascada encima de toda la comida. El cabo de rancho que era un gallego muy bruto lo quería matar. En fin, recuerdos, añoranza... Nos vamos haciendo mayores amigos míos.
Un abrazo a todos y hasta la próxima.

Miguel Gómez dijo...

Hola amigos, a disfrutar de un lindo verano, que para eso se hizo.
Cada día me doy una vuelta por este blog, buscando algún nuevo comentario, pero ese nuevo comentario no aparece, veo con tristeza y a pesar de haber rebasado las 127.000 visitas, al igual que cada día la distancia del muelle en relación con la borda del Galatea es más distante, hablando ficticiamente y en términos marineros, solo me queda decir que esperemos tiempos mejores. Pero a grandes males grandes remedios, puesto que sé, de buena tinta que se está cociendo un libro que lleva como título EL VELERO GALATEA y que en pocos días verá la luz, esperemos leerlo en breve y desearle que sea todo un éxito que sin duda lo será.

Sigamos hablando del Galatea, siento tener que expresarme en tiempos de la época dorada del Galatea, pero es ahí donde está la salsa de este emblemático velero, y de verdad que lo siento por aquellos extraordinarios compañeros que no llegaron a tiempo para disfrutar de ella.
Como bien recordareis el sonido de los quejidos del viejo velero cuando avanzaba airoso por el Atlántico, escoltado por un ejército de delfines y otras especies marinas, eran la música marinera que te transportaba al séptimo cielo, cuando dormíamos en el castillo, sin dejar de recordar que también habían otros momentos menos dulces, por que como también es sabido, en el Galatea se lloraba para adentro, y me callo, porque en este tema había para escribir un libro tan gordo como el de petete.

El día 15 de Diciembre del 1959, el sol se ocultó definitivamente para aquel viejo velero llamado Galatea, los quejidos de su arboladura dejaron de sonar, ya no pondría mas proa a la gloria, los delfines dejaron de jugar con su tajamar, los silbatos de los contramaestres se silenciaron en su cubierta, las maniobras generales con sus manglares de cabos en cubierta ya no serian mas obstáculo para caminar por ella, sus gavieros fueron destinados a otros derroteros ¡¡qué pena de viejo velero!!
Al Galatea se le apagaba la luz de la vida. En un artículo de mí querido amigo JJ.Gomila empieza diciendo: “Un buen amigo me decía hace muchos años que los barcos podían tener alma…. Yo no llego a tanto. Pero si este la hubiese tenido, durante su larga vida habría tenido muchas alegrías y muchas tristezas, y al final la gran satisfacción de haber alcanzado un digno descanso.”

Oh, Galatea el paso de la adversidad ha de encontrarnos desafiantes frente a ella, sacando pecho y poco mas, doblegándola a ser escasamente un temporal.
Las inclemencias temporales tanto en la mar como en la vida cotidiana, si se capean bien no tienen futuro.

Amigo Eduardo, no, nos hacemos mayores es el tiempo el que se ha empeñado en que seamos más veteranos y experimentados. Eduardo podría decirte muchas cosas de tu amigo de infancia Pedro García Esteban (Pepe Blanco) como él quería que le llamara, en honor a su paso por el Galatea, solo te diré que para él la amistad era muy importante, su lema era ganar mucho dinero para disfrutarlo y así lo hizo siempre, nuestro tema junto a otros Galateanos que quizás conocieses el Galatea, tanto era así que en su departamento de trabajo todos los ordenadores tenían la foto del velero como fondo de pantalla y ……….

Con mis mejores deseos para todos los que de cualquier forma hacen posible que el Galatea continúe navegando aunque de forma virtual, saludos.
Paz y Bien.

Angel Monge dijo...

Hola a todos: La verdad es que hace algún tiempo que no entraba en estas fantásticas páginas, bueno la verdad es que estoy muy ocupado con un proyecto nuevo, ya lo he dicho alguna vez, es un grupo nuevo que se llama Historias Navales de Antaño, aprovecho que aquí la publicidad es gratis, naturalmente es un grupo de está casa, y la idea de Arminio Sánchez Mora , y me tiene allí castigado , bueno bromas aparte estoy muy contento con lo publicado hasta la fecha , y estáis todos invitados . Naturalmente he contado con pocos pero sabios comentarios de Miguel y de mi querido Comandante, dos personas muy importantes para mí.

Entro en materia, me quiero referir a la Señora o Señorita Judit Cabrera, que entro preguntando si la podíamos ayudar, su padre se jubilaba y ella le quería hacer una pequeña biografía a modo de regalo. Judit contacte con un compañero nuestro que había estado embarcado con un cabo 2º Especialista en maniobra de apellido Cabrera , hizo buena amistad con el pero perdió el rastro, recuerdo que dijo que era de la parte de Alicante, si te sigue interesando, por favor ponte en contacto con nosotros, gracias de antemano.

Miguel, amigo mío, no estés triste por quien escribe o deja de escribir en estas páginas, creo, y lo redundo creo que escribís los veteranos, los que de verdad navegasteis en aquel maravilloso barco, y sin duda sois los que más podéis aportar, tu, nuestro Comandante, Eduardo, José Antonio, es verdad que podían ser más pero las cosas funcionan así , luego estamos los barbilampiños de 60 años que estuvimos en el barco pero sin poder navegar , también aportamos nuestras experiencias , pero son incomparables , pero siempre estaremos a vuestro lado , también somos Galatéanos y de primera mano .

Me gustaría dirigirme a cada uno de vosotros, pero no lo puedo hacer, me haría falta mucho tiempo y mucho escrito, únicamente decirle a José Antonio, que un día de estos lo llamare tenemos una conversación pendiente, ya para acabar me gustaría dedicarle unas palabras de cariño a Gerardo, nuestro timonel, siempre me acuerdo de ti, y ahora con la Virgen del Carmen aun más, os dejo en muy buenas e implacables manos de nuestro comandante, un abrazo para todos y hasta la próxima.

Castrillon dijo...

Muy buenas y cálidas tardes a todos, no sabéis cuanto me alegra estar leyendo los comentarios de mis amigos y compañeros de navegaciones, y de los pasatiempos que hacíamos a bordo en las largas navegaciones, se hacia de todo, representaciones de magos, de cantantes, de poetas. En fin, pero para representar a los actores, se vestían con atuendos propios de su intervención, el maestro pañolero les confeccionaba la ropa propia de la representación, era de lona pero pintada según fuera su atuendo, como por ejemplo al mago que hacia "magias " vestido de chaquet con camisa blanca y sombrero bombín, todo de lona y pintado de negro excepto la camisa que era pintada de blanco.

Era todo un espectáculo, al cual acudían toda la dotación, excepto los de guardia en la caña y serviolas. En primera fila estaba el Comandante, el Segundo y oficiales, sobre la cubierta y al pie del palo mayor.
Y no digamos en los días en que pasábamos la línea ecuatorial, eso era el desmadre y verdadera diversión y alegría, cualquier cosa que sobresaliera de la rutinaria navegación con sus maniobra con las velas. Si, nos valía mucho para nuestro estado de ánimo esas actuaciones.

Angel, no te das una idea de cuanto me alegro verte mencionar al "Pamir" estuve un buen rato con tu comentario frente a mi, pero con el pensamiento a aquella situación , viendo todo aquel gran muelle lleno de buques de vela, y nosotros, siendo los visitantes estábamos atónitos viendo todo aquello, y el recibimiento y la despedida. Mira Angel, nuestra dotación y la del Pamir hemos llegado a apreciarnos y comprendernos. Pensando en aquellos días se me soltaron las lágrimas, hay una gran distancia en el tiempo, y aquí estamos algunos supervivientes de aquella época.

No me paro a saludar uno a uno, pero os llevo a todos dentro de mi ser viejos compañeros y mejores amigos.
Recibir todos un muy fuerte abrazo todossssss, Miguel, no puedes faltar tu.
Arminiooooooooooooooooooooo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ te estoy vigilando.....
Angel Gracias por tu sincera amistad, eres fenomenal.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Hace pocos días vi un velero en Corfú. Enarbolaba bandera de Malta, pero parece que solo llevaba velas en el trinquete. Me acordé de todos, especialmente de quienes navegasteis a vela. Lo pondré en Face-Book.

Miguel Gómez Ruiz dijo...

Hola amigos, tertulianos, y de mas seguidores de este blog, una vez más me pongo a trazar algunas líneas, más bien atraído por la nostalgia que por lo que tenga que decir, y ya no lo haya comentado, no sé si estos mis comentarios interesan a nadie, si son buenos malos o regulares, lo que si se es que salen con la mejor voluntad, y de la experiencia que aporta la vida.

Ahora por lo que parece da la sensación que estamos en zona tropical cercana al ecuador, el velero en plena quietud, el viento escasea o es totalmente nulo, el velamen cuelga de las vergas como si de una cortina se tratara, es decir que estamos en un “pairo forzoso”, pienso que esta sería la palabra más adecuada para definir nuestro estado, eran aquellos días temerosos, apáticos donde la frenética labor abordo se tomaba un descanso prolongado, nunca sabíamos cuando reiniciaríamos la normalidad, que a pesar de ser dura era preferible. Pues nada, a esperar tiempos mejores que sin duda han de llegar.

Para Eduardo tengo una pregunta, ¿tú llegaste a Alférez de Navío? Porque supongo que continuasteis en la Armada, perdona mi curiosidad, mira Eduardo si curioseas las fotos de es blog. En imágenes del Galatea en su apartado I veras una foto mía en el sollado de popa, creo que el que está acostado en el suelo junto a mi leyendo una novela eres tú, no tengo ninguna seguridad pero tengo la intuición.

Galatea, no nos dejaron continuar juntos, a mi me destinaron a otro buque lejos de ti, yo no quise continuar sin oír tu latir, y tu, mi ausencia tampoco la pudisteis resistir, hay empezó tu declive hasta acabar dando con tus costillas en el fondo del rio Guadalquivir.

Deseando lo mejor para todos los que se acercan a este espacio, y hacen que el Galatea siga en la mente de algunos.
Saludos, buen verano.
Paz y Bien.

Jose María Castrillon Mesa dijo...

Hola a todos, en este tórrido verano parece que estamos por los trópicos y sin una brizna de brisa, todo quietud, ni un resoplido de nuestros inseparables delfines, bueno, como de costumbre nuestro ordenanza Miguel esta atento a toda la cubierta y mi lugar preferido, la toldilla con los todos puesto y bien sujetos por sus relingas.
Parece que la dotación esta de permiso, pero enseguida llegara y a trabajar.
Sobre estas fechas desembarcamos del Galatea con nuestros flamantes galones de cabos segundos, año 1.956
Después de tres largos y duros años en aquella galera, fue la mayor alegría de nuestra vida, !! Por fin somos cabos y tenemos galones ¡¡
¿ quien me iba decir a mi que llevaría galones y sería un gran orgullo ? Si me dijeran al principio de embarcar que iba a sentirme muy orgulloso de esta situación hubiera dicho que estaban locos, pero no, fue un gran orgullo y además destinado a el destructor Belasco, destinado en Baleares.

Destinado al destructor Velasco, en Baleares, era el primer buque de guerra estaba destinado como cabo maniobra, ya me consideraba alguien, mi primer destino jefe de una pieza antiaérea, y botes, salimos a la mar y tocaron zafarrancho de combate, menuda diferencia, al buque de vela, yo me encontraba muy desorientado, después de empezar a hacerme marinero de verdad en una galera y siempre atentos a los vientos y los aparejos, aferrar, largar los aparejos, orientar las vergas para recibir mejor el viento, aprender señales de scot banderas de mano, del código de escuadra, y del código internacional, en fin todo lo relacionado con las navegaciones, todo eran muy duras enseñanzas, y de repente cambio para ese buque de guerra, que navegaba con potentes máquinas, y sin tener en cuenta el viento y la mar, fue para mi un gran desconcierto.
Para mi era como si navegara en un yate, una maravilla y muy descansada navegación, ya no oía los gruñidos de los viejos contramaestres ni teníamos que mirar a las nubes para ver su dirección.

Bien, en los zafarrancho de combate, mi sorpresa, un cañón antiaéreo, yo aluciné, solamente había que apuntar y disparar , y los demás cañones y torpedos igual, pero andábamos calzados y vestidos, y solamente estábamos una semana de maniobras en zafarrancho de combate,.
Demasiada comodidad para mi, en puerto arriábamos los botes a vela y a navegar por distracción, ahí si que estaba yo en mi ambiente.
Luego estuve en los Dragaminas, y fuimos en el Almirante Lobo a America, Norfok y Charleston, donde estuvimos nueve meses navegando en los barcos de ellos en ejercicios de zafarrancho de combate y otras maniobras hasta que nos entregaron un Dragaminas nuevo, el Tajo.
Ahí continúe mi vida en la marina, a la que quiero y amo.
Hasta mi retiró de A N.
Ahora estoy con vosotros compañeros y amigos.
Lo que al principio tanto renegué por su tremenda dureza lo llegue a llevar en mis venas y apreciarlo en el alma.
Desde junio del año de 1.953.
Un muy fuerte abrazooooooooooooooooo a todos vosotros amigos y compañeros.

Angel Monje dijo...

Hola a todos, entro de nuevo en estas fantásticas páginas, porque recuerdo que el último escrito era de Miguel, y naturalmente estaba como un poquito triste porque apenas hay viento y el barco no se mueve, cosas del verano, los tripulantes tienen muchos permiso, se ha trabajado duro todo el año y los permisos tienen que llegar, pero veo y me alegra sobremanera que nuestro comandante esta al pie del cañón, y creo que hace muy bien , porque los que quedamos como se nos deje un poquito sueltos ya la hemos liado, pero de momento todo en orden .

El barco requiere muchos cuidados , eso lo sabemos todos , y como yo tengo ganas de trabajar , voy a mirar los motores , es importantísimo que siempre estén bien revisados , recordar que nuestro Galatea lleva dos motores diesel Ansaldo de 450 caballos cada uno , que nos dan más o menos una velocidad de unos 8 nudos , no está mal , y dos hélices de tres palas , todo esto tiene que estar en perfecto estado , para salir a navegar , he mirado los motores sus correspondientes niveles de aceite , y también muy importante el aceite de las reductoras, y de paso me he sumergido y he mirado también las hélices todo correcto.

Ya sé que pensareis, que se me ha ido la olla porque el barco, cuando estaba en la Escuela ya no tenía motores, pero en mi imaginación lo sigo viendo como siempre de ahí, mis revisiones, no pueden faltar, esto solamente en la sala de maquinas, luego queda todo el barco, mi próximo trabajo aprovechando que ahora Arminio no está, es coger el chinchorro irme a proa y dejar a la dama resplandeciente y bella como debe de estar. Ahora ya en serio y en la más absoluta realidad estamos pasando un verano muy caluroso del que empiezo a estar ya un poquito harto y deseando que llegue el otoño

Aprovecho ya y me despido, diciendo que algún compañero dice que tengo mal genio y que soy poco flexible, todo lo contrario , lo soy demasiado y por serlo me he llevado algún disgustillo , que para mí no tiene importancia , yo siempre cumplo con mi trabajo sea invierno o verano , ahora si ya me despido de todos vosotros como siempre con un enorme abrazo , hasta la próxima.

Arminio dijo...

Hola a todos, acabo de llegar de vacaciones de Málaga y me pongo en babor y estribor de guardia para arranchar un poco el Galatea.
Os comento que la editorial nos ha mandado el libro para ver si hay alguna falta ortográfica. O sea la última corrección para empezar a imprimir en septiembre.
Bueno ya iré comentado algo pues tengo un montón de mensajes u trabajo atrasado de quince días.
A Castrillon le digo que he juntado sus tres comentarios en uno solo.
Un abrazo muy fuerte a todos.

Ismael Reyes Lainez dijo...

Mis congratulaciones, hermosa pägina, soy un Ecuatoriano, estudie maniobras
en el Ferrol, con practicas de subida por alto en el Galatea, en 1976,
hermosos recuerdos y anecdotas.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

He pensado que una buena forma de despedir este caluroso mes de julio bien podría ser deseando a todos y cada uno de los amigos que por aquí andamos un verano tranquilo, sin achaques ni sobresaltos, sin excesos en el comer y en el beber, aunque un tintillo de verano tampoco es nada del otro mundo y hasta lo prescriben algunos doctores. Y como a los abueletes que tantas horas pasamos haciendo tomadores bajo la severa vigilancia de un contramaestre siempre nos queda algo por contar hoy he recordado que fue a bordo de nuestro Galatea donde yo comencé a fumar, fue durante la travesía Canarias-Puerto Rico en el mes de abril de 1956, ignoro la razón pero se agotó el papel de fumar.

Como mi destino entonces era marinero escribiente en la oficina de la comandancia todo quisqui venía a pedirme hojas de aquellas amarillas que hasta hace algunos años se utilizaban junto con el papel carbón para hacer copias a máquina. Me llevé un broncazo del cabo Bouza que era mi jefe por dar más hojas de la cuenta. El caso es que por culpa del dichoso papel a mí me picó la curiosidad y empecé a liar tabaco y a toser, hoy presumo de que hace dieciséis años que lo dejé y ojala lo hubiese hecho antes.

En aquellas fechas por una peseta te daban siete cigarros Ideales (eran pura dinamita), tal vez alguno de mis compañeros en aquella navegación y que ahora anda por aquí me pidiera una de aquellas hojas mientras nuestro barco navegaba y nosotros trenzábamos tomadores bajo un cielo estrellado, mecidos por las olas y escuchando aquellas voces que surgían del silencio y la oscuridad recordándonos machaconamente quienes éramos y donde estábamos; ¡Serviola alerta!, ¡Serviola de babor alerta!, ¡Serviola de estribor alerta!, ¡Guindola de babor alerta!, ¡Guindola de estribor alerta!. No teníamos un duro, pasábamos hambre, eramos la generación remache sobre la que golpe a golpe se iba a forjar la España de hoy, no teníamos nada y parecía que lo teníamos todo, teníamos diecisiete años y así cantábamos a nuestro hogar, a nuestro barco;

Se puede saber de que y por qué el Galatea está en estos mares,
es por que tiene a su dotación acostumbrada a los temporales.

Se puede saber de que y porqué como gaviotas en alta mar,
sin dar razón ni explicación es por la noche y hay que aferrar.
Como este barco anda a vela capeando temporales.
Le dice a los demás barcos
¡Aquí está el rey de los mares No hay que temer a los destructores
ni a los modernos barcos mercantes.

Un abrazo amigos y atentos a esa aparición literaria que se avecina para satisfacción y alegría de todos y muy especialmente de los que dejamos tantas risas y tantas lágrimas sobre la intimidad de un viejo coy y una mugrienta colchoneta. ¡¡FELIZ VERANO AMIGOS!!

Ismael Reyes dijo...

Que bueno, hermanos de ese gran velero, Galatea, saludos. Un abrazo rompe
cuadernas a la distancia en especial a ti Arminio, gracias por la
oportunidad de ser parte de esa gran familia.
Te comento, esa hermosa experiencia en los flechastes y vergas del Galatea, fueron únicas en mi vida y marcaron para siempre el desarrollo de mi carrera naval como miembro de la marina de guerra de mi país.

Un abrazo para aquellos que pasaron por esa escuela, pronto les contaré más. Fui en la época deL Sr Teniente de Navío Don Antonio Cartelle Pena y del CTM Carlos Robustiano, 1976-77.
Muchos recuerdos hermanos españoles, un abrazo Arminio y muchos Más abrazos cordiales para todos.
Atentamente, Ismael Reyes Lainez

Ismael Reyes dijo...

Que bueno, hermanos de ese gran velero, Galatea, saludos. Un abrazo rompe cuadernas a la distancia en especial a ti Arminio, gracias por la oportunidad de ser parte de esa gran familia.
Te comento, esa hermosa experiencia en los flechastes y vergas del Galatea, fueron únicas en mi vida y marcaron para siempre el desarrollo de mi carrera naval como miembro de la marina de guerra de mi país.
Un abrazo para aquellos que pasaron por esa escuela, pronto les contaré más. Fui en la época deL Sr Teniente de Navío Don Antonio Cartelle Pena y del CTM Carlos Robustiano, 1976-77.
Muchos recuerdos hermanos españoles, un abrazo Arminio y muchos Más abrazos cordiales para todos.
Atentamente, Ismael Reyes Lainez

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Aquí me tenéis de nuevo amigos pero esta vez no pretendo torturaros con una nueva batallita, solamente quiero contestar al amigo Miguel y de paso darle las gracias por su amable curiosidad hacia mi modesta persona. Aunque mi deseo era llegar a Almirante me quedé en Alférez de Navío y con esa categoría el día 25 de julio de 2003, después de 47 años, 6 meses y 21 días la Armada (quiero suponer que con todo el dolor de su corazón y agradeciéndome los servicios prestados) me mandó a hacer puñetas o barriletes, eso lo dejaba a mi gusto. Al menos escapé mejor que nuestro querido e inolvidable buque al que le negaron hasta un último y digno arriado de bandera.

Referente a la fotografía te digo que la he mirado hasta con una lupa y de tí me acuerdo perfectamente como de Correa, Mariano Vera, Antonio Pérez Moreno y muchos otros, pero el que tú crees que puedo ser yo me da en la nariz que no aunque era aficionado a las novelas de Marcial Lafuente Estefanía, aquellas de "Yo de ti no lo haría forastero", esa fotografía esta tomada después del viaje de Puerto Rico y yo entonces ya tenía bolinas en mi coy y ganchos para colgarlo e incluso un par de palos para mantenerlo bien abierto, ¡que “gustirri” daba sentirte acunado como lo que éramos en realidad, unos niños!.

Para mí se había acabado el recorrer todo el sollado arrastrado encima de la colchoneta y chocando con todas las taquillas y con la batayola, por cierto que ahora recuerdo al maestro panadero que parecía que tenía ventosas en las yemas de los dedos y cuando todos andábamos dando bandazos de babor a estribor él clavaba los "dátiles" en un mamparo, mas liso que la cabeza de Guardiola y se quedaba pegado como una lapa, por grande que fuera el bandazo no se despegaba ni un centímetro mientras nosotros parecíamos bailarines agarrándonos los unos a los otros mientras don Antolín, don Robustiano, don Pablo y el resto de contramaestres rugían,¡Aguanta balance, peludo!, ¡Agárrate a los pelos del pecho!, ¿Te acuerdas Miguel?, yo creo que sí.

Un saludo amigos y ojo con los últimos coletazos de este verano que se ha pasado tres pueblos con el dichoso calorcico.

Rosa Mª González Alvárez dijo...

Hola a todos, soy Rosa Mª González Álvarez, hija de un galateano que estuvo en los años 1957 los dos años de curso y Después en el Juan Sebastian Elcano.
Mi padre José Antonio González Éstevez, nacido en Creciente (Pontevedra) el día 5 de noviembre de 1939.
Por cierto mi padre comenta algo sobre las fiestas que montaban en el barco y que entre todos se divertían como en este caso, en esos viajes por muchos lugares del mundo, y dice lo siguiente, que está escrito en un borrador de un libro que mi padre estuvo escribiendo sobre todas sus vivencias, experiencias y recorridos en dicho buque escuela Galatea y que se titula "Amores y Tempestades".

"…siguiendo con nuestro pasatiempo para los días festivos, se suele ir a misa, que se celebra en los sollados o en cubierta, dependiendo del tiempo, se come algo mejor que el resto de los otros días, se pone música y por las tardes, se prepara y se hace entre algunos de los compañeros y también participaban algunos mandos.

Había una rondalla con guitarras y bandurrias, el coro compuesto por andaluces y por el pintor del buque que también era el corneta, además de ser el marino más antiguo del barco, muy querido por todos. Desde el comandante hasta el último marinero, todos colaboraban, unos con la armónica, otros con la guitarra, otros con las bandurrias, otros con el tambor, y la corneta. Otros hacían de cómicos, de cantantes, y yo, también hacía mi número. Como de pequeño estudie música y tocaba el clarinete en la banda de música, se me dio por llevarlo.

Bueno lo que hice fue lo siguiente; ser encantador de serpientes. Preparamos con un trozo de cuerda flexible, una imitación de una serpiente, pintándola bien y con un hilo de seda en la boca, para poder manipularla de forma que no se notara, yo me puse un turbante como los árabes y sentado con las piernas cruzadas. El telón se abre y comencé a tocar el clarinete, mientras el otro compañero iba moviendo el hilo para que la serpiente se fuese moviendo y saliendo hacía fuera como si estuviese bailando. Claro que a mí me daba la risa y me fallaban las notas, me daba una vergüenza tremenda, pero lo pasábamos muy bien.
Os mando este poema:
Se titula: SIEMPRE TÚ, MI GALATEA.

Llegaste a mi vida,
como novedad de juventud,
como viento suave.
En mis venas te metías.

Día a día, tu hermosura me ganaba
y en tus noches de guardia,
como cuna me mecías.

Y es que siempre tú, mi Galatea...
fuiste mi coraje y mi bravura,
esa pasión y esa locura.

Esas tormentas que tú me entregabas,
arrancaban de mis entrañas,
las más nobles agallas.

No temía, estando siempre contigo.
No sufría, cuando el mar te sacudía,
por que en ti encontraba ese valor repentino.

Me deleitaba ver la belleza
de todas tus velas alzadas,
trepar como estrella en el cielo, por cada cuerda
y brindarte mi respeto, mi lealtad,
subido al palo más alto, con toda majestuosidad.

Me enseñaste que la vida sin ti,
no es tiempo, no es nada,
que no hay dolores y sí amores
que te llegan al alma.

Y es que siempre tú, mi Galatea
eres mi tierra, mi mar, mi vida y mi estrella.

Formas parte de mis momentos
que son ahora y después,
que han sido pasado y presente
y han dado glorias y acontecimientos.

Como te quiero, mi fiel Galatea.
¿tú me quieres?,
porque yo, olvidarte no puedo.

¿Tú me recuerdas?,
porque yo, solo en mi memoria te llevo.

Siempre tú, mi Galatea.
Eres mi barco, mi mundo,
mi tierra y mi bandera.

Autora: Rosa María González Álvarez. Escrito el día 1 de septiembre de 2015.
Dedicado al buque Escuela Galatea, a todos los marinos Galateanos y muy especialmente a mi padre José Antonio González Estevez. Marino y Galateano, que surcó los mares y venció tormentas, tempestades y vendavales y lo venció otra gran tempestad, la del cáncer.

José Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy José Antonio Machota, de nuevo os saludo después de mis vacaciones de verano. He leído vuestros últimos comentarios y veo que hay personal nuevo entre ellos una señorita Aurora. Me satisface mucho su comentario, pues no llegué a conocer a su padre, pues cuando embarcó en el Galatea yo desembarqué, pero veo que es una hija ejemplar y que quería a su padre, Su comentario y anécdota referente a su padre es de diez.

También me alegro por los demás compañeros y Arminio sobre el libro que comenta. Bueno en mi próximo estaré más inspirado y seré más extenso, solo deciros que como siempre me alegro mucho en saludaros.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Hola soy José Antonio Machota, quiero haceros un comentario que la verdad sea dicha, nunca he estado seguro de haber navegado por las aguas del triángulo de las Bermudas, pero creo que cuando hice el viaje a Puerto Rico en el Galatea, año 1956 se comentó que habíamos estado en dicho triángulo, pues el mar de los Sargazos si estuvimos en él. De todas formas recuerdo todas las leyendas o verdades que se contaba del mencionado triángulo, pues parece ser que han desaparecidos barcos y aviones de guerra.

Si alguno de vosotros podéis aporta algún conocimiento creíble sobre lo que se cuenta de dicho lugar y alguno de los que navegaron en este viaje a Puerto Rico en el Galatea recuerda si verdaderamente llegamos a navegar por esas aguas.
Bueno quiero saludaros y espero algún comentario vuestro. Un abrazo

Arminio dijo...

Que tal Jose Antonio, como ves hay pocos comentarios aunque el Galatea sigue raudo y veloz cortando esos mares. Ahora estamos a la espera de ver el nuevo libro sobre el Galatea. Sale a la venta en un par de semanas escasas. Pasada la página de comentarios de este blog un poco más abajo, anunciamos el libro hasta con un vídeo. Puedes abrir el blog y llegar hasta comentarios, bajas un poco más y lo puedes leer y ver el vídeo.

En cuanto al Triángulo de las Bermudas, efectívamente es por la zona donde navegásteis. Conocido también como Triángulo del Diablo y Limbo de los Perdidos, es un lugar en el que se han producido numerosas desapariciones aparentemente inexplicables de barcos y aviones. Así mismo, se han producido numerosos reportes de ovnis e incluso hay quienes creen que el lugar puede ser una puerta dimensional…

Varias explicaciones se han sugerido para dar cuenta del misterio, pasando por abducciones extraterrestres o artefactos de la desaparecida Atlántida hasta otras con base científica como la teoría de las burbujas de metano.
No obstante, a pesar de que casi todos los casos puedan ser científicamente explicables en la actualidad, existen algunos relatos que podrían catalogarse como misterios indescifrables que mantienen viva la leyenda del también llamado “Triángulo del Diablo”.

El Triángulo de las Bermudas es un área del Atlántico situada entre tres puntos geográficos importantes: las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida). Mide aproximadamente 1,1 millones de km² y es la resultante de unir dichos puntos geográficos a través de líneas imaginarias.

Bueno Machota este comentario del “Triángulo” es de un blog mío sobre cosas misteriosas, te dejo el enlace para que lo visites. Si no puedes hacerlo aquí te lo envío al correo.
Mira este es el enlace del Triángulo de las Bermudas de mi blog “Rumbo al Misterio”:
http://rumboalmisterio.blogspot.com.es/p/el-triangulo-de-las-bermudas.html

Y este es el del video del libro del este blog: http://buqueescuelademaniobragalatea.blogspot.com.es/2015/09/el-velero-galatea-un-sencillo-titulo_10.html.
Un saludo.

Miguel Carranza Marmolejo dijo...

Hola a todos. Hace tiempo que no entro en este foro pero he leído el comentario de Jose
Antonio Machota sobre el Triángulo de las Bermudas y tengo que decirle que yo navegué por ellas durante 18 meses. .. y una madrugada, estando de guardia en la Sala de Máquinas a las 4 ,30 saltaron los telégrafos de órdenes y se pusieron en situación de “para máquinas” sin que desde el puente mandaran dicha órden. Todos pensamos que sería a causa del magnetismo de la zona porque los telégrafos eran electrónicos.

Un saludo para ti y para toda la Tripulación de este buque llamado GALATEA

Castrillon dijo...

Hola a todos, no sabéis la alegría que me da volver a entrar en esta muy querida página de todos mis compañeros y amigos.
Arminio, Meizoso y Miguel, primeros que confeccionaron este blog para nuestros encuentros de tertulias de nuestras navegaciones en aquella Galera, gracias a ellos aquí seguimos recordando aquellos viejos tiempos de nuestros primeros pasos por nuestra vida laboral fuera de nuestras casas y tierra.
¡¡¡¡¡ Pufff como corre el tiempo ¡¡¡¡¡¡, parece que fue ayer cuando empezamos a contar nuestras historias .

A medida que iba leyendo estos últimos comentarios, me veía, con mis pies descalzos, subir por las jarcias hasta los juanetes, apoyando nuestros jóvenes cueros sobre las vergas soltando los tomadores de las velas y largando los aparejos, y rápidamente volver a bajar por los flechastes hacia la cubierta,
y venga maniobras.
largar y aferrar aparejos, así pasábamos las horas, los días, las semanas, y luego durante las horas de que no había maniobras, dedicándonos a hacer vaivén con las filásticas para hacer cabos que se empleaban para relingar toldos, coys, o simplemente hacer rebenques, y embrearlos, que a menudo eran para medir nuestras espaldas, si, dije , nos daban con él en nuestras espaldas. También hacíamos lampazos, y defensas para el costados, como el material era de cáñamo, nos dejaban las manos peladas.
Cuántos lejanos recuerdos de toda aquella vida a bordo del Galatea, tres años, 53, 54, 55, y56,
Aquellos grandes amigos y compañeros, a los que añoro, aquellas interminables navegaciones, muertos de sed…

Mi último viaje fue el de San Juan de Puerto Rico, en el 56, ya era yo un veterano, por los trópicos, aquellos amaneceres eran extraordinarios, todos quedábamos sobre la cubierta apoyamos en la borda , en silencio, todos callados, cada uno con sus pensamientos viendo aquella maravilla de la salida del sol.
Aquellas fiestas que hacíamos por las tarde noche, y cuando cruzábamos la línea ecuatorial, era una verdadera fiesta, aunque poco había que hacer para que nos divirtiera, ya que todas la navegaciones eran igual, con mejor tiempo o peor tiempo, ya lo sabíamos todo.

Efectívamente durante las noches, en su total silencio, solamente se rompía el silencio, con las novedades, de "Serviola de Estribor sin novedad”, así pasando por los puestos de vigilancia en el horizonte, retumbaba la voz en todo el entorno. Me emociono mucho pensando en toda aquella vida en ese buque.
Yo estuve dos veces en San Juan de Puerto Rico. en el 53 y 56, y ahí en agosto desembarqué para el Destructor Velasco, y continué en varios buque de la Armada, hasta llegar a A.N..

Miguel, hace tiempo que no hablamos, pero mira, no crea que te perdono los barriletes que me debes.
Bueno, no doy nombre por miedo a que me olvide de alguno, pero si nombre a Arminio y a Alberto Vera Meizoso, lo que edificaron este puerto donde nos congregamos todos los que anduvimos en la mar, a todos un muyyyyyyyyyy fuerte abrazoooooooo.
Muchas cosas me vienen a la mente.

Arminio dijo...

Dichosos ojos que ven tu letras, espero que esté muy bien, tal como escribes que cada día lo haces mejor.
Pues ya por fin ve la luz el nuevo libro, donde apareces en muchas ocasiones y donde se te podrá leer. De momento no hay muchas novedades, mi comandante, tan solo que después del trabajo incesante de correcciones ya mismo se podrá comparar “El velero Galatea” con muchas páginas de historias tantas que suman 516 que no es moco de pavo.

Bueno intentaré llamarte por teléfono y siempre a tus órdenes. En este mes de octubre serán las presentaciones del libro, una en Barcelona y la otra creo que con suerte en el Museo Naval Ministerio de Marina en Madrid, según últimas noticias.
Un abrazo muyyyyyyyyyy fuerte.

Castrillon dijo...

Hola a todos:
gracias Arminio por tu persistencia en acumular relatos y elaborar ese libro, has sido persistente y no has desmayado ni un momento, pero al fin has visto cumplida tu misión, eres tenaz, atrás quedaron esas navegaciones y tertulias, de las que ido recopilando todos los datos, eres un gran técnico en esta materia, y tienes unos conocimiento de la navegación a vela que nadie te gana, bueno ya sabias mucho cuando, estabas en ese buque escuela, por eso te llamaban “Pitagorín ", por tus conocimientos.

Ahora tenemos que formar todos en cubierta al ocaso, después de la Oración, al romper filas, iremos todos al Castillo, y allí lo celebraremos todos, mandaré al Ordenanza Miguel, sacar todos los barriletes que me debe y brindaremos todos por ti y por Meizoso, bien lo merecéis.
También se dará un rancho extraordinario, y habrá juegos y diversiones en la cubierta al pie del palo mayor como antaño, y cuando lleguemos por los trópicos, se arriaran los botes y todo el mundo al agua a darse un baño, los botes estarán para protegernos de los tiburones, como ya hemos hecho en una ocasión, es una gran sensación, verse bañando en esa latitud , se siente uno tan empequeñecido e indefenso en esa inmensidad de agua , que si no fuera porque sabíamos mantenernos serenos y, no permitir en nuestra mente un momento de duda de nuestra seguridad. Lo mismo que cuando entramos en las Islas Canarias, que nos invadió una plaga de langostas, y nosotros de pie en las vergas para el saludo a la Voz y al Cañón, entre las langostas y el tronar del cañon, luego tener que dar los correspondientes vivas, sin podernos mover un solo brazo para quitar las langostas de nuestros cuerpos, de la cara y de las cabezas. Fue una prueba al límite de nuestro autocontrol emocional, porque estábamos de pie en la verga y con un fino cabo para tocarlo con nuestras manos, llamado quitamiedos.

Bueno Arminio, ese homenaje tenemos que hacértelo a ti, con veintiún salvas con los dos cañones de proa, y con la voz de ""viva Arminio, " tres veces. haciendo tremolar la bandera.
Bueno amigos y compañeros todos , no, no creáis que me olvido de nadie, .
Recibir todos un muy fuerte abrazoooooooooooooooooooooooooo.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Lo primero es lo primero, así que vaya por delante un enorme saludo a todos y una sincera felicitación para Arminio por la salida a la palestra del "Velero Galatea", el cual ya he encargado y espero recibirlo en breve.
Dicho esto y después de haber leído los últimos comentarios le digo al amigo Aranda que si la memoria no me es infiel, yo juraría que cuando salimos de San Juan de Puerto Rico en Mayo de 1956 con rumbo a Punta Delgada (Azores), fondeamos muy brevemente en el archipiélago de las Bermudas para evacuar a un aprendiz de mi curso que era natural de Denia y que a consecuencia de un golpe que se dio en la cabeza durante el temporal que soportamos nada mas salir de Ferrol, andaba como sonámbulo y ausente. Este recuerdo, de ser real, confirmaría que, efectivamente navegamos por el tan traído y llevado Triángulo de las Bermudas.

A Rosa María González Alvarez quiero decirle que me han encantado su comentario y su bello poema y que aunque no puedo situar en mi mente el nombre y el rostro de su padre, sí recuerdo el numerito de la serpiente ya que yo también subí al mismo escenario, al igual que otro compañero ya fallecido que imitaba a Pepe Blanco como los ángeles y otro llamado Carlos Enrique Jiménez de Cisneros y Ponce de León, que ganó unas pesetillas por que el muy puñetero supo que la capital de Japón está situada en la isla de Hondo. El nombre de esta isla jamás lo he olvidado gracias a este compañero que, a pesar de su aparatoso nombre, era conocido por todos como "el güili".
Rosa María sabrá de sobra por su padre la magia y el encanto de aquellas noches en medio del océano sentados sobre la cubierta disfrutando con "El Carrusel sobre las Olas", una de las pocas cosas agradables que nos brindaba nuestro querido velero, nuestro hogar durante dos años y que no merecía el desprecio y la indiferencia con que lo trataron la Armada en particular y España en general.
Gracias Rosa María por esta bocanada de aire fresco que has lanzado sobre nosotros y que nos impulsa a continuar esta singladura al final de la cual, estoy seguro, nos esperará tu padre y todos los que, como él, ya rindieron viaje.

Para finalizar quiero informaros de que hace unos días he tenido el placer de visitar a un hermano gemelo de nuestro Galatea, el buque escuela de la Armada Mexicana CUANHTÉMOC, construido en el astillero Celaya (Bilbao) y entregado a México el 29 de julio de 1982. Fue como si hubiese retrocedido en el tiempo y allí estaba yo, con toda mi juventud a cuestas, saludando al bauprés, al mayor, al trinquete, al mesana, a la cangreja, a la escandalosa, a los foques, a los velachos, a las gavias, todos me recordaban y me devolvían el saludo con acento mexicano, fue maravilloso. Me obsequiaron con unos póster grandes y muy bonitos con el buque navegando con el aparejo desplegado, si supiera como hacerlo me gustaría enviarle uno a Arminio pues todos sabemos de sobra de su amor y entusiasmo hacia los veleros.
Y creo que ya está bien por hoy así que me despido con mis mejores deseos para todos y un abrazo.
Hasta la próxima amigos.Atentamente, Eduardo Ruiz Mañogil

Arminio dijo...

Gracias Eduardo por este excelente comentario, espero que el libro te guste, aún yo no le he recibido de la editorial y no se como es, espero que si lo recibes pronto nos lo digas a través de este blog o en Facebook.
Sobre Guili, encontrarás muchas anécdotas de la mano de Gerardo Ureña Massa pues eran muy amigos. Y claro, en el libro también hay alguna anécdota tuya.
Intentaré mandar a la Armada de México el enlace del libro pues seguro que les interesará.
Un saludo

Angel Monge dijo...

Hola a todos: Hacia demasiado tiempo que no entraba en estas maravillosas páginas y no producto de la desidia o las faltas de ganas, yo sigo siendo el mismo para bien o para mal, pero la fecha y los acontecimientos lo requieren, lo primero es felicitar a nuestros amigos y compañeros Arminio y Miguel, por haber logrado un sueño deseado por todos, no voy a hacer la pelota se lo merecen y lo sé muy bien, ha sido un gran esfuerzo pero creo que ha valido la pena. Yo por mi parte sigo con mucho trabajo, publicando cada día desde que se fundó Historias Navales de Antaño, somos pocos pero el trabajo para mí es como si fueran mil, también me he enredado en una comunidad que me he inventado, no digo el nombre así nadie podrá decir que me hago propaganda sin pagar.

Vamos a lo que interesa que es El Galatea, creo que con esta obra se ven muchos sueños cumplidos, muchos, y naturalmente tengo que acordarme de Gerardo que allí donde esté, su empujón creo que ha sido decisivo, es verdad que aún a día de hoy no hemos podido leer el libro pero ya está aquí , eso era lo más importante, me acuerdo de cada uno de vosotros, no os voy a nombrar por miedo a dejarme alguno, las burbujas y accidentes en mi vida profesional ahora con la edad van pasando factura, solamente nombraré a nuestro comandante José María Castrillón, que siempre bajo su férrea batuta ha conseguido que hombres que pasamos por aquel maravilloso barco sigamos cada día más unidos y con mayor amistad, por cierto mañana día 13 de Octubre me jubilo, tengo muchos planes, y seguramente no haré ninguno, soy así.

Bueno para ir acabando, deciros que si algo bueno he hecho en esta vida, fue mí paso por la Armada y por El Galatea que marco nuestras vidas desde que éramos unos adolescentes, pues si han pasado la friolera de 41 años desde que puse mis pies en su cubierta, en aquel momento yo no era consciente de lo que eso significaría luego a lo largo de mi vida, encontrar compañeros como Arminio, y lo cito a él, porque también entro ese mismo día allí, naturalmente nos conocimos en persona, pero solamente de vista, tendría que pasar toda una vida para volvernos a encontrar y así fue y me alegra mucho gozar de su amistad y la de todos vosotros, naturalmente en ese afecto no puede faltar Alberto Vera Meizoso, pues nada más, El Galatea vuelve a vivir días de esplendor y júbilo que nunca le debieron faltar.
Ahora llega su más que merecida recompensa y la historia lo pondrá ya definitivamente en su lugar , que no es otro que en la memoria histórica de nuestra Armada, un abrazo y hasta la próxima.

Arminio dijo...

Bueno parece que el personal recala de nuevo en el buque, espero que esto siga habitualmente, a pesar de que estamos llevando a buen término todas las iniciativas, pero claro aún hay más cosas que hacer para el Galatea, ahora le toca al Cine y será la próxima meta a conseguir, que se haga una película de la vida en el Galatea, que os parece. Al menos que si no se consiguiese que se quede en un documental de al menos una hora de duración. “Los hijos del Galatea”
Bueno Angel, espero que el merecido descanso de toda una vida se vea recompensado, con nuevas labores y proyectos que ilusionen los días venideros.
Un saludo a todos.

Unknown dijo...

Mi padre fue el 6° de 1974 en el buque escuela Galatea haciendo la mili en la grana.Se llama.Emilio conde Verdeja de san Vicente de la barquera conocido como canario o kikin.por sus compañeros .Querría intentar recuperar la orla de su jura de bandera con sus compañeros o fotos donde aparezca el con sus compañeros .Agradecería su ayuda.Mi email: oscarypamela@hotmail.es

Central Librera dijo...

El libro El Velero Galatea está a la venta en la Librería Central Librera de Ferrol, calle Dolores 2. Tfno 981 352 719 Móvil 638 59 39 80 Se puede seguir el link: http://www.centrallibrera.com/libro/el-velero-galatea_135948 Hacemos envíos a cualquier lugar

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

"INGRATA PATRIA, NI SIQUIERA TIENES MIS HUESOS". Elocuente y significativo principio para este bello libro que tengo en las manos y con el que estoy seguro voy a disfrutar durante largas horas.
Hay una película de Silvester Stallone en la que el coronel le dice a Rambo, "No odies a tu país y Rambo, con cara sorprendida le responde, "¿Odiarlo?.Daría mi vida por él".
Si navegáramos por el mar de la fantasía y le dijéramos a nuestro Galatea "No odies a tu país" no creéis que él nos respondería, ¿Odiarlo?, ¡He dado mi vida por él!

Gracias Arminio, a tí y a todos los amigos que con tesón y cariño habeis llevado a buen puerto esta maravillosa aventura. Me apena no obstante pensar que quizás la aparición de este libro pueda llegar a ser el comienzo del fin de "El Galatea y sus comentarios". Te reitero mi felicitación, el libro es magnífico y espero y deseo que seamos muchos los que disfrutemos con su lectura y aprovechemos la ocasión para dedicar un sentido recuerdo a los galateanos que ya nos dejaron, especialmente a ese gran timonel que fue Gerardo Ureña Massa.
Un cordial saludo. Atentamente, Arminio

Jose Antonio Machota dijo...

Hola soy Machota, he comprado el libro me ha gustado pero tengo que decir que en no venimos todos los que estamos en el blog. Me hago la ideade que el libro estuviera escrito anteriormente, por lo menos en mi caso.
De todas formas tengo que felicitar a los que han puesto interés en escribirlo y conseguir que se llegara a editar.

Quiero comentar y de hecho ya lo hice que los viajes que hicimos en el Buque no corresponde las fechas de llegada a los puertos pues yo recuerdo que en marzo del 55 fuimos a Bremen en Alemania, pues los recuerdo porque yo era un peludo en la navegación, y estuve tres días tirado en el sollado, hasta que salí libre de franco paseo y me espabilé. Desde entonces me hice un marino para navegar, el puerto en Bremen se llamaba Europa Haffen, estaba en la misma ciudad, pues es navegable por el río Wuerse.

Bueno me alegro mucho del libro que lástima no estemos todos
Quiero saludaros a todos y decir que sería muy bonito que se haga un cortometraje del Barco.

Arminio dijo...

Lamentablemente el libro llevaba escrito casi dos años, y por eso desde que entrásteis vosotros a comentar en el blog ya nada se pudo hacer, pues estaba todos el formato ya hecho y organizado.
Tan solo se incluyó un relato excepcional del Ciclón de las Azores, contado por un especialista del Galatea, a continuación del relato de puño y letra del comandante del Galatea, o sea dos versiones distintas de vivir el Ciclón de las Azores.
Por lo demás un saludo a todos.

Jose Antonio Machota Aranda dijo...

Soy Machota, quiero responder a nuestro compañero Eduardo Mañoguil, que efectívamente dejamos en las Bermudas a un compañero de a bordo, que había tenido un golpe en la cabeza en la travesía de San Juan de Puerto Rico. Gracias Eduardo me has ayudado a recordarlo, recuero incluso que el médico tuvo que convencer al Comandante de que era necesario. Tengo que decirte que efectivamente era Valenciano y bastante alto y fuerte.

Sobre tu comentario del Compañero Carlos Enrique Jiménez de Cisnero recuerdo que era madrileño, también recordarás que había otro compañero que se llamaba Cristóbal de el Amor Hermoso, Sánchez Maroto García del Rayo Somoza, era más bien de baja estatura, prolongada boca y le apodamos “El Carpanta” por su parecido al personaje que salía en un tebeo de la época el cual se lo comía todo, este compañero recuerdo que era de Cartagena.
Bueno Eduardo te agradezco que hayas despertado mi memoria y un saludo para todos y decirle Arminio que gracias por aclararme la no introducción de todos los compañeros en el libro.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Ya comenté en Face-Book que llevo una temporada muy ocupado pero, no por eso desaprovecho cualquier momento para ir leyendo el libro. De momento he terminado de leer el largo, ameno y emotivo relato de Gerardo Ureña. Que pena que no haya alcanzado a disfrutar de tan magnífica obra terminada.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Bueno, Arminio: Tal vez sea este el espacio idóneo para ir aclarando las dudas que surjan, pues así, por otra parte, le vamos dando dinamismo.
En este caso, por lo leído en la página 128, interpreto que en 1943 el Galatea navegó a Tenerife y Sudamérica junto al J. S. Elcano. No sabía que coincidieran los dos veleros en una misma singladura. ¿Fue así?.
Parece un contrasentido que, el el mismo párrafo, se diga que ese año, por motivos de la II Guerra Mundial, el Galatea navegó solo por la península y algunos puertos portugueses y, en cambio, se habla de que fueron a Sudamérica.
Cordiales saludos a todos y, a los autores y a los protagonistas en sus navegaciones, os felicito de nuevo. Incluidos los que no aparecen por causas ya expuestas, como en el caso de J.A. Machota.

Arminio dijo...

Bueno parece ser que el texto tenía que ser algo más completo, y tendría que decir así: 1.943: A Tenerife y a Sudamérica junto al Juan Sebastián Elcano. Aunque durante la Segunda Guerra Mundial se centra la navegación, por la Península y algunos puertos portugueses.
Claro está que en la Seguna Guerra Mundial, se evitaron las salidas a puertos extranjeros y sobre todo por Europa. Norteamérica entró en la contienda, pero las tropas estaban en Europa, por eso se evitaron viajes transatlánticos, aunque excepcionalmente se viajó a Sudamérica, desde las Islas Canarias, por lo tanto lejos de las rutas de la Guerra Mundial.

Bueno Señor Carrasco, está bien esas correcciones pues ya tenemos otra edición preparada con la letra algo más pequeña y totalmente corregida, y con dibujos al final de cada capítulo, y con esas aclaraciones que gracias a personas como tú, hacen que los matices sean muy buenos. Por lo tanto ya está incluido el nuevo texto que te pongo al principio, en vez del anterior.
Un abrazo y desde aquí un saludo a todos los que nos leen.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Perdona, Arminio: Yo no pretendo ser una mosca c... y mucho menos "enmendar la plana" a los autores de tal obra, Solo que, como lector compulsivo desde la infancia, suelo ser observador, aunque cada vez menos. Cierto es.
Así, veo que en página 10, se remite la intervención de Gabriel Antonio Concepción a la 158, cuando luego aparece en la 203.
Por cierto, terrible experiencia la que relata ese señor, no ya las navegaciones a vela, que sin duda así serían, sino la de su misión como secretario de órdenes, en su cometido de notificar las sentencias de muerte a los marinos republicanos tras la Guerra Civil. Al margen de política, noble su actitud de presentar armas a los mandos que iban a ser fusilados.
Menciona también al almirante Martel. Como delegado en Madrid de mi empresa, estaba Jerónimo Martel, supongo que sería su hijo, pues hablaba mucho de Marina cuando coincidíamos en Bilbao.
No me enrrollo más por hoy. Saludos a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Bueno, después de dar fin a la lectura, hagamos que el Galatea navegue de nuevo, aunque sea de forma virtual. Continúo con los comentarios:
Por parte de la redacción de las páginas 246 y 248, parece que se culpa a Sevilla del triste destino del velero. Tendrían mucho que ver los responsables de la Expo, autoridades nacionales, incluso los munícipes, pero, ya he dicho en muchas ocasiones, que para el pueblo de Sevilla en general, el Galatea pasó inadvertido, arrumbado en la lejanía, solo frecuentada por los trabajadores de los astilleros.
Tampoco fue un buque que tuviera una historia vinculada a la ciudad. Otra historia hubiera sido de ser el centro de comunicaciones junto a la Torre del Oro. En fin, estoy seguro que el almirante Martel hizo cuanto pudo por su salvación, pero visto lo visto, tal vez hubiera corrido mejor suerte, de haber quedado en Ferrol, ciudad con la que sí tenía un vínculo histórico.

Parece que lo que relata Eduardo Ruiz Mañogil a partir de la página 226, se repite desde la 258. Quizás sea propio de la exigencia de la redacción.
Muy entretenida la narración de Arminio en su experiencia en el CIM de San Fernando además de tener la suerte de luego ver en el Galatea desplegar las velas del trinquete. Me hubiera gustado ese espectáculo. Cuando nosotros estuvimos no lo hicieron ni una vez.

Esa canción de "Ya vamos llegando a Pénjamo" que menciona Castrillón como recuerdo de su época de ingreso, a mi me remonta a mi temprana infancia. Entraba yo con frecuencia en un taller de carpintería cercano a mi casa y escuchaba a los trabajadores cantándola hasta la saciedad. Estaba de moda. Esa nostalgia, hace que a veces la escuche en You Tube.

Miguel habla, entre otras muchas cosas de interés, de ese "come huevos". Cuando yo estaba en la ETAN en San Fernando, también había uno que se comió 16 huevos fritos. Decían que de forma oficial tenía concedida doble ración, lo cierto es que, aunque era alto y voluminoso, engullía en tal cantidad que me resultaba repulsivo.
Bueno, no me enrollo más por ahora. Saludos a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=88jzL3HBs4Y
En honor de Castrillón, ahí va el enlace de "Ya vamos llegando a Pénjamo".
Feliz domingo a todos.

Villa dijo...

Hola a todos los ex del Galatea, me gustaría contactar don Edurado Ruiz Mañogil ya que somos de la misma promoción y espero que me recuerde ya que yo recuerdo mucho de él, sobre todo cuando después de un examen de primeros auxilios me decía que él había repetido hasta la saciedad, que al herido había que trasladarlo con sumo cuidado jejeje.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

Acabo de hacer un alto en la lectura del Velero Galatea para desde aquí enviarle un cordial saludo a Juan Pérez Villares, compañero de (nunca mejor dicho) fatigas. Los dos sabemos de sobra el frío que pasamos en el cuartel
de instrucción de San Fernando y los dos añitos de Galatea con los que nos ganamos de sobra un lugar en el cielo.
Los nueve meses de embarque los dos estuvimos "enchufados", él en la cocina del comandante y yo en la oficina de la comandancia que estaba situada junto a la cocina. Seguro que recuerda a Raúl Santana Benítez (el canario) cocinero como él y gran amigo mío y a Francisco Rivera que era de Zaragoza y tenía una nariz aguileña que yo le rompí en un combate de boxeo organizado durante la navegación Puerto Rico-Punta Delgada.

Causa alegría el comprobar que a pesar de los sesenta años transcurridos todavía quedamos viejos dinosaurios que guardamos entre los pliegues de nuestros ya cansados corazones el recuerdo de unos compañeros con los que compartimos muchas penas y escasas alegrías. Amigo Juan, me he reído con lo de ese examen de primeros auxilios, no me negarás que mi razonamiento era acertado, ¿no crees?. Por el libro se que no continuaste en la marina, espero que tu decisión fuera acertada y la vida haya sido generosa contigo.

Lleva razón Manuel Carrasco en su observación acerca de la repetición de mi modesta aportación al libro y yo creo que es por que figura en el apartado de la llegada al Galatea y también como artículo publicado por la Revista General de Marina. La cosa no tiene mayor importancia y (modestia aparte) "las cosas si son buenas mejor de dos en dos". ¡Valiente farol me he tirado, ¿eh?.

Un abrazo Juan, gracias por recordarme y que conste que yo me acuerdo de lo de las patatas, por algo estabas tú fuertote y yo andaba bastante esmirriado. Un saludo a todos y un abrazo.
Atentamente, Eduardo Ruiz Mañogil.

Angel Monge Mosquera dijo...

Fijaros el último comentario es de Eduardo, de fecha 23 de Noviembre del 2015, bueno pues yo escojo la noche del 24 de Diciembre del mismo año para escribir cuatro cositas, intentaré ser muy breve, nunca me gustaron las navidades, recuerdo con más cariño las que pase en la Armada que en la vida civil, el compañerismo, la amistad profunda al estar lejos de casa así me las hacia vivir, bueno al tajo , ¿Por qué no he escrito durante un periodo largo? Pues porque a mi forma de entender, era a los veteranos a quien les tocaba explicar, comentar o decir, que le había parecido el libro El Velero Galatea, ellos son los auténticos protagonistas de la mil y una aventuras que pasaron al navegar en el.

Es verdad como dice algún veterano que ellos no tienen un papel fundamental en lo que es el contexto del libro, claro libro que hacía ya casi dos años que estaba escrito, doy fé .Todos sabemos lo que cuesta que un editorial se juegue el dinero si no ve el asunto muy claro, pues bien de ahí ese retraso, pero al final quien la sigue, la consigue, bueno más o menos se dice así, y si no lo es me sabréis perdonar, la cuestión es que ya salió y creo, me parece que con el visto bueno de la Armada, si es así también me hace muy feliz, pero lo que más me emociona es volver a poner al Galatea de rabiosa actualidad.

Mi amigo Manuel Carrasco también se intenta justificar por el poco éxito que tuvo El Galatea en Sevilla, Manuel no tienes porqué. El barco y Sevilla poca química tenían, y si además lo ponen donde no crece una Posidonia, pues aún peor, su sitio natural era Ferrol, creo que todos lo sabemos, osea que lamentaciones denegadas. También he leído que Eduardo dice que con la publicación del libro este apartado de comentarios le da miedo que quede obsoleto, no Eduardo, no será así, porque mientras quede un solo hombre que piso su cubierta sin navegar, como es mi caso tengo mucho que explicar, de mi vida en el barco y mi vida en Ferrol, donde posiblemente al marchar dejé muchas cosas, entre ellas el amor.

Me tendréis que perdonar está confesión, pero mientras vosotros os estáis poniendo las botas, porque es Nochebuena yo estoy al pie del ordenador H.R.B. mi reloj marca las 23horas 10 minutos, bueno vamos terminando, ahora se habla de varios proyectos, por ejemplo el cine, no, no he bebido. El Galatea da para eso y mucho más, felicitar a los autores del libro, y decirles que si alguna vez El Galatea pegara el salto a la pequeña pantalla o al cine, yo me conformaría con ser el protagonista principal, bueno os dejo porque cuando me he sentado en el ordenador estaba liando una parda en casa, mi hijas dicen que soy un gruñón.
Os admiro a todos con vuestros defectos y virtudes. A los que aún corremos por aquí, y a los que ya marcharon con otro rumbo, paciencia, nos volveremos todos a encontrar, FELIZ NAVIDAD.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Amigo Ángel: Me alegra que el Galatea navegue de nuevo virtualmente en esta página gracias a ti. Estoy de acuerdo. El Galatea en Ferrol tenía su base real y sentimental.
Bueno, si ruedan la película que cuenten conmigo. Yo trabajé en Espartaco. Kirk Douglas fue compañero mío de reparto.
En realidad fue una inolvidable experiencia cuando era un adolescente. De esclavo estuvimos tres días en unos campos de Colmenar Viejo, donde se rodó la batalla principal. Impresionante espectáculo.
Sí, uno de los que faltan desde hace ya un año aprox. es el querido Timonel del Galatea: Gerardo Ureña Massa. Un Recuerdo para él y mis deseos de felicidad para todos vosotros.

Pedro Lara García dijo...

Mi padre sirvió en ese barco. Durante toda mi vida, y parte de la suya creo que siempre añoró aquel tiempo limpio, marino...aquello que ...pudo haber sido y no fue... se le iluminaban-como un incendio interior- los ojos cada vez que me hablaba de sus tiempos de radiotelegrafista... aquella emoción aún queda...y ...bueno, he visto el libro... a mi padre, le habría gustado...creo que a mí también me gustará... quizás a mis hermanos...y a él, donde quiera que haya recalado..

Arminio dijo...

Pedro, espero que el Galatea nunca se olvide, y cada día recobre más y más fuerza en honor a todos los que a bordo estuvieron y a sus familias que tienen el recuerdo de los que ya no están entre nosotros. Un abrazo.

Eduardo Ruiz Mañogil dijo...

He recibido la Revista General de Marina correspondiente al mes de Diciembre de 2015 y leo con satisfacción en la sección libros y revistas un amplio comentario firmado por Fuensanta Niñirola dirigido al Velero Galatea. Nuevo reconocimiento al buen hacer de sus autores y en cierta forma a todos los que desfilamos entre los renglones del libro.
El 23 de noviembre pasado escribí mi último comentario y apuntaba el temor de que El Velero Galatea pusiera el punto final a estos comentarios, Angel Monge Mosquera me respondió que él no lo creía pero parece ser que el tiempo y el silencio me van dando la razón por ahora.

En fin, así es la vida y así hay que aceptarla. Yo deseo aprovechar la ocasión para enviar a todos los amigos del Galatea un cordial saludo y mis mejores deseos para este largo y amenazador año que acabamos de estrenar.
Atentamente. Eduardo Ruiz Mañogil

Arminio dijo...

Eduardo eres persona importante para nosotros y para el Galatea, siempre te hemos seguidos en tus escritos em la Revista General de Marina. Al menos ahora puedes seguir contando tus historias en este espacio que siempre estará vivo.
Te comento y, aprovechamos para hacerlo saber a los que leen este blog.

Se ha recibido desde Glasgow, donde está el Galatea, una petición en la que se quiere dar a conocer el Galatea en su etapa como buque de la Armada Española. También se interesan por el libro y quieren tenerlo a bordo del Glenlee. También quieren hacer una exposición con las fotografías que tengamos del Galatea.
Les hemos dado autorización para que utilicen las fotos de este blog, que son mas de mil. También quieren contar las historias de los marinos del Galatea. O sea quieren que se conozca nuestra historia en Glasgow.
Esperemos que todo de buen fruto y se vean cumplidas todas las espectativas posibles para el Galatea, nuestro Galatea.
Un abrazo.

Miguel Gómez dijo...

Hola, amigos tertulianos y demás seguidores de este espacio, después de un largo silencio he decidido asomarme nuevamente a este portillo para desearos a todos un estado actual de lujo, recordarles a los navegantes del Galatea “PORTILLO AL MUNDO” aquel semanario que se editaba abordo en las largas travesías, aunque en otros tiempos anteriores su nombre era “NAUTA” que fue fundado por el entonces teniente de Navío Don Joaquín Freire, el año 1953 en el viaje de Hamburgo, de esto sabrán algo Castrillon, Machota y no sé si Mañogil estaba por esas fechas embarcado en el velero, bueno como quiera que sea sin duda es un bonito recuerdo para los que tuvimos aquellas gratas y menos gratas vivencias.

Una vez más felicito a Arminio por su entrega y tesón en su tarea de hacer conocer a nuestro Galatea, de ahí esos frutos que se empiezan a cosechar de los que todos nos alegramos un montón, me gustaría que mis palabras sirvieran de aliento para continuar con ese rumbo certero en busca de un horizonte más amplio, venga Arminio que tu puedes dispones de los conocimientos y tienes las herramientas adecuadas.

Me gustaría decirle a Castrillon que retomara su trayectoria en este blog, del que siempre fue un puntal importantísimo, espero su presencia lo antes posible que es como el café que da vida.

A todos, feliz reencuentro, que la vida os sea propicia, abrazos.
Paz y bien.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Pues como tu dices, Miguel, paz y bien para todos y que sigamos estando presentes unos largos años más, en esta virtual singladura del Galatea.

Angel Monge dijo...

Hola a todos de nuevo , han pasado unas cuantas semanas después de mi último escrito , en el argot futbolístico diríamos que Eduardo lleva “de momento” un poco más de razón que yo , intentare quitársela de la mejor y más noble manera posible , si es verdad que lo escritos han decaído un poquito , pero creo que es normal , con tantas emociones acumuladas , bueno claro antes de entrar ya hace unos días he leído todos vuestros comentarios , incluido este último de Miguel , me alegra sobremanera que se anime , el es una parte importantísima de nuestro querido Galatea, como todos vosotros , ósea que animo , y mucho valor , de esto último vamos sobrados .

No me negareis que las noticias que nos da tan frescas Arminio, no son para saltar de alegría. El Galatea es el sueño dorado de muchos de nosotros, y ver que poco a poco va recuperando su lugar en la memoria histórica de nuestra Armada y de nuestro país, hace que me sienta cada día más orgulloso de mi barco, os habéis fijado piden un radiotelegrafista de la época , os digo una cosa si yo lo hubiera sido , hubiese optado seriamente a ese puesto de trabajo, pero no lo fui, lo que si soy es Operador del Sistema Mundial, ósea la famosa llamada selectiva digital por el canal 70 , ya de paso me luzco un rato, pero si me hubiese marchado encantado , porque con todo lo que se va anunciando, en mi fuero interno voy recuperando El Galatea, ya no lo veo tan lejano.

Sigo en Historias Navales de Antaño, dejarme que lo recuerde porque desde que se inauguro allá por el mes de mayo no se ha dejado un solo día de publicar, con la inestimable ayuda de sus componentes, bueno la verdad unos más que otros, tendría que hacer punto y aparte pero no me va bien, lo digo por lo siguiente, y espero que no se enfade, es para reclamar la vuelta a estas páginas de nuestro comandante José Mª Castillón , mi comandante te echamos mucho de menos eres parte fundamental de muchas cosas, pero en concreto de este apartado ,esencial , espero en breve poder volver a leerte , lo esperamos todos .

Creo que la Armada está contenta con la publicación del libro , me gusta , como para no estarlo , no me cansare de repetir mi enhorabuena a sus autores , se lo merecen , ya para ir acabando , es muy difícil reunir tanta gente buena y honesta , vamos avanzando a muy buen ritmo , pero es verdad que también contra más se consigue más se quiere , un abrazo a todos y hasta la próxima .

Arminio dijo...

Parece que se anima el cotarro, pues bien así debe ser, pues el fin de todo esto se lo merece, pues hemos dejado algunos años de nuestras vidas en este emblemático buque.

Pues tenemos novedades que las publicamos aquí, para que todo el que nos visite vaya viendo que el Galatea se va posicionando en el lugar que se merece.
Pues lo primero es dar a conocer la intención de los directivos donde se encuentra el Galatea, allá en Glasgow, de dar a conocer la vida del buque desde 1922 hasta 1982, periodo en el que perteneció a España.
De esta manera y en una exposición permanente quieren rescatar las historias del libro "El velero Galalea" y traducir algunas de esas vivencias al inglés,para que la pueden leer los visitantes, así como hacer una exposición de fotografías que libremente pueden rescatar de este blog. Es todo un logro por parte de este grupo entusiasmado, que nunca dejó de creer en el Galatea.

También quieren rescatar todo el velamen y la cabullería, o sea todo el aparejo del Galatea, y también quieren hacer una estación de radiotelegrafista, para lo que están buscando un especialista que hubiese estado con ese cargo en el velero, bien cuando navegaba o cuando estuvo como pontón escuela. Por lo tanto esto va en serio.
También hay más notocias pero aún no tengo autorización para publicarlas y desde aquí digo que son excelentes.
Bueno un abarzo a los compañeros de siempre y un saludo a todos los que nos visitan, puesto que gracias a ellos, el Galatea Navegue de Nuevo.
No se me olvida. Castrilllllllllllonnnnnnnnnnnnnn donde estás.

Eva dijo...

Mi padre, José Luis Ocampo Avial, navegó en el Galatea desde el año 50 al 60, creo que fue la época más feliz de su vida. Siempre contaba anécdotas de ese barco. Que si una vez por poco se van a pique y todos querían confesar, que si en Guinea en una especie de bar les prepararon una gallina con plumas y todo..., etc.
Estas anécdotas se hicieron tradición y se contaban por Navidades con hijos y nietos. Me gustaría que hubiese tenido
tiempo de conocer esta web.

Un saludo afectuoso a todos los que pasásteis
por "el barquito de papá", que era como lo designábamos de pequeños.
Atentamente,
eva ocampo vigo

Arminio dijo...

Buenas tarde a todos los que escriben y a los que nos visitan. El Galatea sigue siendo documento virtual de muchas vidas de españoles y muchas huellas dejadas en los familiares de los navegantes de ese "barquito de papá" como dice Eva.
Desde aquí darles las gracias por escribir y ayudar a que el Galatea siga navegando como se merece él y todos sus tripulantes desde el Rey hasta el último paje.

Un saludo a todos y en especial a Eva que nos hacer recordar a todos las vidas de muchos seres queridos.

Miguel Gómez dijo...

Buenos vientos, amigos tertulianos y visitantes de este blog, impregnado de salobre y huellas de aquellos años dorados cuando nuestro Galatea cruzaba mares y océanos, hoy son historias ya muy lejanas que las rememoramos como buenamente podemos, los que no estamos preparados para desgranar nuestra mente en palabras se nos hace un tanto difícil, lo intentamos una y otra vez y siempre se nos queda algo por comentar, lo seguiremos intentando lo mejor que sepamos hacerlo.

Hola, Eva, en primer lugar agradecer tu intervención en este espacio en recuerdo de tu difunto padre, tuvimos que ser compañeros solo que tu padre debió ser de dotación, así lo deduzco por el largo periodo embarcado en el admirado velero, es cierto que su nombre me suena y mucho, pero han pasado muchos años, también yo hice el viaje de Guinea por lo que no cabe duda de que fuimos compañeros y compartiríamos muchas cosas entre ellas la QUININA.
Si, Eva, era el barco de papa y de todos los papas que por el pasamos, yo diría que en todos los hogares de los papas que un día pasamos por el Galatea quedan resquicios, recuerdos reales o virtuales de nuestro paso por aquel emblemático buque, muchos como es tu caso ya pasan de generación, pero siguen estando ahí.
Si, Eva, de él se tiene que hablar porque fue algo grande, porque fue nuestro Galatea y también el de tu padre, si Eva fue el rey de los mares, creo que esas vivencias vividas y vertidas por un ser tan querido siempre las tendrás presentes, no es fácil deshacerse de ellas, agradables de recordar.

Deseando lo mejor a todos en estos días invernales, guarecerse en buen puerto.

Paco Riesco dijo...

Hola a todos. Después de casi treinta y ocho años vuelvo estar a bordo. Soy del reemplazo 5º del 78. Después de la instrucción en Ferrol hice el curso de cabo en La Graña. El Galatea era el referente. Es el recuerdo. Había “perdido” el chaquetón y pasé un frio del carajo haciendo guardia sobre el castillo de proa la noche que se votó la Constitución.

Volver bajo cubierta, agarrarme al techado para izarme y meterme con las piernas por delante en el coy, la manta, entrar en calor. De los mejores recuerdos de mi vida. Fregué cubierta a golpe de silbato, pinturas, bronces, aprendí a hacer nudos, braceé vergas para ponerlas de punta al viento, pelábamos sacos de patatas junto a la maquinilla de fondeo, y tirando algunas por el escobén del ancla descubrimos, con gran susto, que flotaban, la marea estaba muerta y no se alejaban del entorno del barco.

Las gavetas del rancho, amistades de la mili, y un sinfín de cosas ocurridas en sólo dos meses cuyas sensaciones nunca me abandonaron. !Que suerte tuve de haber estado allí! Nunca dejé de sentirme marinero desde entonces. Luego navegué catorce meses meses en el Blas de Lezo, Marina Mercante… Todo comenzó en El Galatea… Seguiré a bordo.
Saludos. Paco Riesco.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Eso de las patatas arrojadas a la mar y que luego terminaran flotando y nos delataran, con el consiguiente arresto, por lo visto ha sido una constante. También nos pasaba a nosotros en 1962 y, por lo que venimos comprobando, a quienes nos precedieron.
Saludos cordiales a todos.

Angel Monge dijo...

Hola a todos: La verdad es que hacía ya unas semanas que no publicaba, no por falta de ganas sino más bien por falta de tiempo, vas pensando mañana lo haré, y el mañana se vuelve complicado por varios motivos que no vienen al caso.
Me gustaría saludar a Eva por su excelente y sincero escrito donde habla con mucho cariño del Galatea, al que ella le llama de forma muy cariñosa “el barquito de papa “ es enternecedor porque a poco que unos sea sensible y yo lo soy y mucho, se da cuenta de lo que en esa familia el barco significó y significa, creo que mucho . Eva no dejes de visitarnos porque en tus comentarios nos traes el recuerdo de tu querido padre, y si para ti es importante, para nosotros también.

Ahora le toca el turno a un compañero Paco Riesco, creo que lo escribo bien, deduzco y me parece que no me equivoco que es un poco más joven que alguno de nosotros, lo digo por el curso que hace mención, habla con mucho entusiasmo y como un marino que aparte de esos meses que paso en El Galatea, luego embarcó siguiendo su periodo de instrucción en algún barco más de la Armada, y después su vida profesional parece que está dedicada a la mar. Pues nada compañero aquí tienes tu casa, vuelve las veces que quieras, y nos ilustras con tus comentarios, haciéndonos llegar tus anécdotas del paso por nuestro querido barco, de verdad que nos hace mucha ilusión.

Ahora quisiera decir un par de cosas, en Buque Escuela de Maniobra he subido dos vídeos, creo que son muy bonitos y emotivos, seguro que alguno de vosotros ya los habrá visto, son de El Llene y su etapa ya nueva y esplendorosa, la imágenes son de una calidad excepcional. Un vídeo con el barco amarrado, pero inmaculado, y el otro cuando se le efectúan maniobras de mantenimiento y luego con los remolcadores correspondientes es llevado a su lugar de amarre donde recibe numerosas visitas. Al respecto hay otro vídeo donde se ve a un caballero dando las explicaciones oportunas sobre la larga vida del barco, esas imágenes no las he puesto, he creído que con las dos cintas era suficiente, todo esto lo digo sin ningún rencor, critica, manía etc. …., la historia es la que es y se acabó.

Hacerme un favor y mirar los vídeos, hay muchos compañeros que no los habían visto y así me lo han hecho saber, yo he visto esas cintas, y veo al barco más próximo y con más cariño, bueno, es percepción subjetiva.
Un abrazo y hasta la próxima.

Arminio dijo...

Parece que la dotación del Galatea está otra vez en cubierta. Pues sí, eso parece, pues nada más subir por la plancha he visto a gente merodeando por el castillo.
Agradecer a todos estos comentarios y decir desde aquí, a Paco Riesco que gracias a Miguel ya tiene la dirección y el teléfono del que hace las metopas del Galatea.

He visto como Fernando Echegoyen, de "Naufragios" (al que pido desde aquí que hable con el señor Iker Jiménez para que salga el Galatea en un programa), como hace unos videos y los cuelga en su página de Facebook, hablando de barcos. Pues que queréis que os diga, me ha entrado el gusanillo y quizás comience a realizar vídeos donde se cuenten las anécdotas del Galatea, quizás sirva para que más gente nos siga.
Un saludo a todos.

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Pues no, parece que la dotación del Galatea no está en cubierta.
Saludos a todos.
Es que hoy he visto un documental sobre en Museo Naval, sito en el antiguo Ministerio de Marina, en Madrid y me ha sorprendido que, al menos, haya expuesta una maqueta del Galatea.

María Perlada dijo...

Vengo a darte las gracias por tu comentario en mi blog, y esos versos tan bellos que me has dejado, me alegra mucho que a través del blog de Ester hayas aterrizado al mío, es un placer tenerte en mi rinconcito, y acá estoy, comenzando a descubrir tu blog, pero ya vendré con más tranquilidad, ahora quería darte las gracias y hacerme seguidora del tuyo.

Un beso.

Bitacora dijo...

Gracias María, es un placer tenerte entre estas viejas cuadernas del buque escuela Galatea. Nunca hemos tenido la suerte de tener damas entre nosotros, pero tu fabulosa presencia nos colma las espectativas.

Aprovecho para dejar a todos este enlace de la página de María Perlada. No dudéis en visitarla.
http://poemasrecopiladosdemaria.blogspot.com.es/

Ester dijo...

Arminio mil gracias por tu visita, tu comentario-historia gustó a todos los demás compañeros, y así lo fueron diciendo uno tras otro; fue un acierto, un regalo que vengo a agradecerte. Un abrazo

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